El gobierno del presidente de Estados Unidos Barack Obama echó un
balde de agua fría a la propuesta republicana que propone formas de
financiar la reducción de las tasas del programa de préstamos
estudiantiles, informó Prensa Latina.
El vicepresidente Joseph Biden aseguró que la Casa Blanca estaba
abierta a escuchar ofertas, pero desestimó la del Partido
Republicano la cual calificó como un juego, reportó el diario The
Washington Post.
La semana pasada, líderes republicanos de ambas cámaras del
Congreso enviaron una carta al mandatario con algunas propuestas
para cubrir el costo de la extensión de los préstamos, valorados en
unos seis mil millones dólares.
Una de las compensaciones estaría dirigida a que los empleados
federales incrementen sus contribuciones a los fondos de pensiones,
una idea que históricamente ha sido criticada por los demócratas.
La otra variante sería combinar los límites a las subvenciones
recibidas por los beneficiarios de los préstamos, un impuesto sobre
los proveedores del programa de salud Medicaid y un plan para
controlar el presupuesto de la Seguridad Social, precisó la
publicación.
No negociaremos los préstamos estudiantiles con otros programas
vitales, aseguró Biden la víspera tras una reunión con 10
presidentes de universidades en la cual se discutió la forma de
aumentar la transparencia en la información que reciben los
escolares sobre los paquetes de préstamos.
De acuerdo con cifras federales, más de siete millones de
universitarios se verán afectados si las tasas aumentan de 3,4 a 6,8
por ciento, como está previsto que ocurra el 1 de julio próximo.
La falta de acuerdo ante la cercanía del plazo límite supone un
atolladero para el gobernante quien defiende el mantenimiento de
bajos intereses en los préstamos, como parte de su cruzada para
rescatar la clase media, golpeada por los efectos de la recesión de
2008.
En sus apariciones en los campus universitarios, Obama ha
arremetido contra los crecientes costos de la educación superior,
como forma además de granjearse el apoyo del sector de los votantes
jóvenes de cara a los comicios de noviembre, cuando buscará la
reelección.
Los republicanos sostienen que la Casa Blanca ha desestimado en
varias ocasiones las propuestas para hallar una solución razonable
al respecto, debido a que intenta manejar el tema con fines
electorales.