Una motocicleta cargada de explosivos estalló hoy cerca de la
base aérea de la ISAF en la convulsa ciudad sureña de Kandahar para
ocasionar al menos 23 personas muertas y más de 50 heridos,
comunicaron fuentes oficiales.
De acuerdo con el jefe de la policía, general Abdul Razaq, la
bomba detonó en un sitio de estacionamiento donde se reunían los
chóferes y personal adscrito a las caravanas de la Fuerza
Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF), comandada por la
OTAN.
La carretera que conduce al aeropuerto de Kandahar es un camino
habitual para el tránsito de centenares de personas que viajan en
automóviles particulares, autobuses de transporte y otro tipo de
vehículos, además es utilizado por las fuerzas de la OTAN.
Razaq confirmó que las fuerzas de seguridad afganas llegaron a la
zona y adelantó que el número de víctimas podría aumentar, según la
agencia informativa afgana Khaama Press .
La fuente en su versión digital precisó que un atacante suicida
detonó primero su motocicleta repleta de explosivos y a
continuación, cuando la gente se dirigía a socorrer a las víctimas,
otro hombre se acercó al lugar y detonó los artefactos que llevaba
adheridos al cuerpo.
Sin embargo, el portavoz de los insurgentes afganos, Qari
Mohammad Yusuf Ahmadi, reivindicó a través de un comunicado un
ataque a agentes de una compañía de seguridad privada afgana en un
doble atentado perpetrado en un estacionamiento cercano al
aeropuerto militar de Kandahar y aseguró que ocho soldados
extranjeros murieron en la acción.
La provincia de Kandahar, y en especial su capital, está
considerada el bastión espiritual del movimiento integrista talibán,
que vio la luz a mediados de 1990 en esa región sureña, donde cuenta
con buen número de simpatizantes, reflejó Prensa Latina.