Una operación terrestre apoyada por la aviación de la Fuerza
Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) masacró al menos a
18 civiles de una misma familia en la provincia central afgana de
Logar, denunciaron hoy fuentes oficiales.
Según el jefe de la policía provincial, general Ghulam Sakhi Rogh
Liwanai, las víctimas, entre las que aparecen un número
indeterminado de mujeres y niños, habitaban una casa de la localidad
de Sajawand que fue atacada anoche por fuerzas bajo el mando de la
OTAN y afganas bajo la sospecha de que servía de refugio a un
dirigente talibán.
Liwana precisó que esas tropas conjuntas emplearon la fuerza
aérea en la operación armada en la que perdieron la vida 18 miembros
de la familia del líder tribal Basir Akhundzada en busca de un jefe
talibán local en el distrito de Baraki Barak de la provincia de
Logar.
También, murieron seis insurgentes y resultaron heridos tres
soldados atacantes.
Un portavoz de la OTAN, el comandante James William, confirmó que
la operación ocurrió esta mañana en la que murieron "múltiples
insurgentes" y sólo confirmó heridas a dos mujeres, que fueron
atendidas después.
Según reporte de Prensa Latina, William detalló a la prensa que
durante esa acción los insurgentes atacaron a sus fuerzas y las
afganas con armas ligeras por lo cual respondieron al fuego y
pidieron un ataque aéreo de precisión.
Sin embargo, el vocero de los talibanes, Zabiuallah Mujahid, negó
vía telefónica que en esa zona residiera algún líder insurgente,
aseguró que no tienen ningún dirigente con el nombre de Qari Sardar
y señaló que "el enemigo tiene por costumbre matar civiles y luego
decir que eran insurgentes".
Los civiles afganos son las primeras víctimas de la invasión y
ocupación de Estados Unidos y sus aliados desde octubre del 2001.
De acuerdo con estadísticas de la ONU, unos tres mil 21 murieron
en la violencia en 2011, un récord en casi 11 años de combate.
Desde 2007, más de 12 mil civiles perdieron la vida por ataques
aéreos de Estados Unidos y la OTAN y las operaciones nocturnas que
realizan, así como por artefactos dinamiteros colocados en
carreteras y otros establecimientos militares en esta nación
islámica centroasiática.