El informe La tortura en el Estado Español en el año 2011, de la
Coordinadora para la Prevención y Denuncia de la Tortura (CPDT),
refleja que durante el pasado año un total de 853 personas
denunciaron en España agresiones o malos tratos por parte de las
fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado o funcionarios de
instituciones penitenciarias, según los datos recabados y
constatados por la Coordinadora estatal, dice un reporte publicado
en La Vanguardia.
En este sentido, el portavoz nacional de la Coordinadora, Carlos
Hernández, ha subrayado el "espectacular" incremento con respecto al
2010 en las denuncias derivadas de movilizaciones sociales, pasando
de 200 a 433, esto es, duplicándose en el 2011.
Para Hernández, estos números evidencian la falta de diálogo de
los poderes públicos, cuya respuesta es "la acción policial y la
agresión". Además, ha comentado como dato "especial" las denuncias
por malos tratos o torturas vinculadas al movimiento 15M, que supuso
durante el pasado año un aumento del número de actos en las calles y
un aumento de denuncias.
Por otro lado, de las 853 denuncias presentadas, de las que ha
tenido conocimiento la Coordinadora, pues "muchas personas no
denuncian por miedo", un alto número son causadas por agresiones a
migrantes (110 en el 2011), principalmente a las personas en los
Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE).
El Informe del 2011 de la Coordinadora para la Prevención y
Denuncia de la Tortura, organización que integra a 48 asociaciones y
entidades de todo el Estado español, recoge que 51 son las personas
fallecidas cuando se encontraban bajo custodia de los miembros de
las fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado y funcionarios de
prisiones o personal de centros de menores. No obstante, Hernández
ha precisado que los datos oficiales del Ministerio del Interior aún
no se han hecho públicos.
Hernández ha explicado que la Coordinadora parte del concepto de
tortura definido por la Convención de las Naciones Unidas contra la
Tortura. No obstante, precisa que la distinción entre tortura y
maltrato viene dada por "la gravedad del daño causado"; aunque
reconoce que es "difícil de cuantificar".