"Para
los niños trabajamos", como prometió el Apóstol en La Edad de Oro
y Cuba ha logrado la inserción de todos sus niños y adolescentes en
los programas sociales que la Revolución desarrolla por elevar la
calidad de vida, preparación intelectual y educativa de su más joven
generación.
Para nuestra nación, que tiene en sus niños su tesoro mayor, la
fiesta de este día es la fiesta de todos los días del año para que
crezcan con seguridad, todos los esfuerzos están dirigidos a
preservarles el derecho a la vida desde que nacen, con la garantía
de acceso gratuito a la salud y a la educación, así como el pleno
disfrute de la igualdad de derechos.
Con la voluntad política de nuestro Estado, arribamos al día
internacional de la infancia trabajando con todas las fuerzas por la
felicidad y el mejoramiento de la vida de niños y adolescentes que
son la razón de ser de la Revolución, porque en el decir y hacer
martianos "los niños son los que saben querer, porque los niños son
la esperanza del mundo".