El Versat Sarasola es el más extendido, no solo en el país, sino
en las misiones médicas presentes en varias naciones donde se presta
servicio. Al cierre de marzo del 2012, en el territorio nacional, el
Versat tenía cerca de 8 000 instalaciones entre el sector
empresarial y el presupuestado. Sin embargo, existen otros productos
cuya presencia es fuerte en disímiles marcos de la economía
nacional.
José Carlos del Toro, director de Políticas Contables del
Ministerio de Finanzas y Precios, señaló a Granma que entre
ellos están "el SITCOM en el Ministerio de la Industria Básica, o el
RODAS 21, un producto elaborado por la empresa CITMATEL y que está
difundido principalmente en el sector de la ciencia. Las empresas de
la industria alimentaria explotan dos aplicaciones: el SITCOMIC y el
Sistema Plus. El CENTAI está en la red de las corporaciones CIMEX y
el CONDO es una aplicación que está generalizada en el sector del
transporte".
—¿Qué ventajas tiene informatizar los sistemas contables?
La explotación de un software garantiza rapidez y seguridad en el
procesamiento. Los ocho sistemas cubanos han sido revisados desde lo
que deben hacer técnicamente hasta su seguridad. Además de reforzar
la confiabilidad de la información que se procesa, permite que
tengan más tiempo las personas que trabajan en el área económica
para evaluar la información y analizarla en pos de una toma de
decisiones mucho más veraz. El usar aplicaciones informáticas
posibilita resolver un grupo de problemas en los registros
contables, pero siempre hay que tener en cuenta el papel del usuario
final. El sistema garantiza una seguridad razonable de
procesamiento, pero no elimina lo falible del factor humano.
—¿Se tienen en cuenta estos sistemas en la formación de los
recursos humanos?
El Ministerio de Educación tiene dos aplicaciones importantes
para el uso en los institutos politécnicos. En una primera etapa se
le entregó el SITCOM y hace ya más de dos cursos que se hizo una
versión docente del Versat Sarasola. No obstante, cualesquiera de
los productos nacionales existentes pueden servir para el proceso de
enseñanza, porque están certificados, cumplen con el objetivo de la
formación y están presentes en las entidades que pueden ser los
futuros centros laborales de los docentes.
—¿Asimilan estos sistemas cualquier modificación que la dinámica
económica les imponga?
Los productos nacionales que hoy están en el mercado han ido
creciéndose ante la demanda del desarrollo y las transformaciones de
la economía cubana. Son productos que se pueden ajustar a un
escenario específico porque las entidades que tienen la
responsabilidad de mantener estos sistemas vivos han ido
evolucionándolos.
Se trata de aplicaciones con un alto nivel de complejidad, en la
medida en que el servicio informático va creciendo en prestaciones
de servicios, va incorporando módulos.
—¿Cómo accede una entidad a la informatización de su sistema?
Tener un sistema informatizado es voluntario. Dentro de lo que
está aprobado, los organismos se deciden por el que más les convenga
para el procesamiento de información. La Resolución 60 de la
Contraloría General de la República estableció la obligatoriedad
para la certificación de esas aplicaciones.
La primera recomendación es visitar la página web de la agencia
de control y supervisión del Ministerio de la Informática y las
Comunicaciones porque es donde está el registro público de cuáles
son las aplicaciones informáticas que están certificadas. Hoy los
ocho productos nacionales están certificados para su uso hasta el
2014. Ahí se puede encontrar cuál es la entidad propietaria del
software y entrar en contacto con ella. No obstante, la Empresa
DESOFT presta servicios de implementación de algunos de estos
productos, entre ellos el Versat Sarasola.
—Para procesar la información proveniente de todos estos
organismos, ¿se ha establecido algún tipo de correspondencia?
Actualmente todos los productos nacionales están interoperando
para entregar información a la Oficina Nacional de Estadísticas e
Información (ONEI). Los estados financieros de las unidades
presupuestadas se entregan a través de un sistema informático que
también tiene la ONEI. Es decir, hay mecanismos de comunicación,
pero tienen un límite. Esto implica, además, que el país se ordene y
establezca un solo lenguaje de intercambio de información, como
existe en el mundo.
—¿Qué tan lejos está el país de informatizar toda su
contabilidad?
La contabilidad no está totalmente informatizada. Todavía
encontramos entidades que no han logrado hacerlo, sobre todo las de
subordinación local.
En este sentido se han venido tomando medidas y la primera de
ellas fue la creación de los centros de gestión, los cuales lograron
que las unidades presupuestadas de subordinación municipal tuvieran
un nivel de calidad inicial en sus productos contables, aunque eso
diste aún del estado ideal. Ellas surgieron para concentrar personas
y tecnologías, y prestar un servicio.
Algunas unidades presupuestadas han salido de los centros de
gestión bajo requisitos. Si se tienen personas, tecnologías, un
sistema certificado, el Consejo de la Administración Municipal puede
autorizar la salida del centro de gestión.
—¿Y en cuanto a la disponibilidad de tecnología?
El país ha desarrollado muchos programas de apoyo con tecnología.
En diversos casos esta se mal utiliza en los usuarios finales y el
equipamiento recibido no está en función de generar y aprovechar la
información. Esa es una de las dificultades que hoy tenemos. Hay
sectores que han priorizado esta área pero aún predomina su uso en
procesos secundarios.
—En relación con el desarrollo de los sistemas contables
informatizados, ¿en qué se trabaja ahora mismo?
Se ha iniciado una experiencia de producción nacional que dará
sus frutos en el tiempo: se trata del sistema integral de gestión
CEDRUX. Este se hace con el esfuerzo del colectivo de estudiantes y
profesores de la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI) y en
él han estado participando especialistas de Organismos de la
Administración Central del Estado, aportando sus conocimientos. En
estos momentos está en fase de certificación para iniciar sus
primeras salidas oficiales bajo el control de los Ministerios de
Finanzas y Precios y el de la Informática y las Comunicaciones.
Aunque todavía le quedan pendientes de desarrollo algunos productos
informáticos, está saliendo con un mínimo de funcionalidades que en
un mediano plazo pueden llevarlo a convertirse en el producto
estrella de procesamiento de la actividad económica. Está hecho con
software libre, lo cual es importante para nuestra soberanía
tecnológica, y se cuenta con la posibilidad de controlar todo su
desarrollo, producción, extensión y evolución por las
características con las que ha sido concebido.