PARÍS, 1 junio.— El presidente de Rusia, Vladímir Putin, reiteró
hoy aquí su apoyo al plan del enviado especial de la ONU Kofi Annan
para la solución del conflicto en Siria y consideró contraproducente
afirmar que la misión ha fracasado.
Putin participó en una conferencia de prensa conjunta con su
homólogo francés, Fran ois Hollande, en la cual ambos manifestaron
sus diferencias sobre la situación en el país árabe.
El mandatario ruso puso en duda la eficacia de las sanciones
contra el gobierno sirio mientras Hollande abogó por incrementarlas.
Según el jefe de Estado francés, la solución de la crisis en
Siria pasa por la salida del presidente Bashar Al Assad, posición
similar a la de las potencias occidentales. Por el contrario, Putin
rechazó cualquier injerencia extranjera e hizo hincapié en que una
solución política a la crisis es posible, pero se necesita
paciencia.
Rusia está opuesta a cualquier intento de intervención militar en
Siria y ha exhortado a los líderes europeos a no seguir el peligroso
camino de aumentar la tensión en esa zona.
El conflicto en Siria también fue abordado este viernes en el
Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, donde se aprobó
una resolución para investigar una reciente masacre en la localidad
de Houla.
La representación rusa calificó el documento de tendencioso y
desequilibrado, porque responsabiliza al gobierno de Damasco por la
violencia y elude condenar a los grupos terroristas tras los
atentados de las últimas semanas en varias ciudades.
Mientras, el embajador cubano en Ginebra, Rodolfo Reyes, señaló
que la investigación sobre la matanza debe ser seria, creíble,
transparente y desprejuiciada, y no estar contaminada por
motivaciones políticas.
Añadió que el más elemental sentido de justicia debe impedir que
se atribuyan responsabilidades a partir de simples alegaciones de
partes interesadas en promover la desestabilización y la
intervención militar.
Reyes advirtió que una guerra civil en Siria o una agresión
extranjera sembrarían mayor destrucción, multiplicarían las muertes
y tendrían graves consecuencias para los pueblos del Oriente Medio.