La Asamblea Nacional de Venezuela rechazó de manera categórica el
Informe de Derechos Humanos publicado por el Departamento de Estado
norteamericano en mayo último, por considerarlo una intromisión a
los asuntos internos de este país, reflejó Prensa Latina.
Con la publicación este viernes en gaceta oficial N 39.934, el
parlamento venezolano circuló una declaratoria condenando la nueva
injerencia de los Estados Unidos contra la soberanía de esta nación
suramericana en materia de derechos humanos.
En ese sentido, la Asamblea ratifica y respalda el avance que en
materia de Derechos Humanos ha dado el Gobierno Bolivariano dirigido
por el Comandante Presidente Hugo Chávez Frías.
Asimismo, el Parlamento instó al Gobierno a que continúe en la
construcción de un modelo político alternativo al capitalismo, cuyos
principios sean la igualdad, la justicia social y preeminencia de
los derechos humanos.
Las afirmaciones realizadas por el Departamento de Estado del
Gobierno de los Estados Unidos de América, no son más que un nuevo
episodio de irrespeto a la vocación democrática del pueblo de Simón
Bolívar, y constituyen una injerencia inaceptable y un ataque a
nuestras instituciones, expresa el documento emitido por el
Parlamento.
El 24 de mayo pasado, en un comunicado emitido por la Cancillería
de Venezuela, el gobierno consideró que la divulgación de esos
documentos se ha convertido en "una práctica recurrente, ilegítima y
desprovista de valor jurídico".
Al respecto, ese informe de EE.UU, fue calificado como un nuevo
acto de agresión en contra del pueblo venezolano y que causa del
deterioro de "las ya mermadas relaciones bilaterales y constituyen
un obstáculo infranqueable para un diálogo político respetuoso".
Por su parte, Estados Unidos denunció una creciente concentración
de poder en el Ejecutivo y un hostigamiento contra la prensa en
Venezuela, en su informe anual sobre derechos humanos.