La jueza federal de distrito Susan Bolton rechazó la solicitud de
la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, de anular una de las tres
demandas legales presentadas contra la controversial ley de
inmigración SB 1070, considerada violatoria de los derechos civiles
de los inmigrantes.
Bolton decidió a favor de los 10 demandantes, los que podrán
continuar con el proceso para intentar revocar la legislación en su
totalidad ya que -estiman- la misma les afectará con su aplicación.
Los defensores de los autores de la querella confirmaron ante la
jueza Bolton que sus representados enfrentan un mayor riesgo de ser
detenidos por la policía bajo la ley, debido a su apariencia y
limitado dominio del inglés.
En su dictamen, la jueza reconoció que, según lo que estipula la
SB 1070, la policía "se atendrá a características físicas y
lingüísticas" para aplicar dos secciones de la ley que ya habían
sido bloqueadas en 2010.
Los capítulos legales que fueron restringidos exigían a las
autoridades policiales preguntar la condición migratoria a personas
sospechosas de estar en el país sin documentos legales, y
arrestarlos sin orden previa.
Por su parte, los abogados de la gobernadora Brewer fundamentaron
la solicitud de eliminar la demanda en la cual -sostienen- los
denunciantes no demostraron los posibles daños y prejuicios a que
están expuestos.
La ley SB 1070, también conocida como Ley del odio, fue
promulgada en el estado de Arizona y ha provocado una controversia
en Estados Unidos por criminalizar a los inmigrantes irregulares,
señaló Prensa Latina.
El texto legal considera sospechosos de crímenes a todos los que
por su aspecto puedan parecer inmigrantes, ya sean ciudadanos
norteamericanos o extranjeros legalmente autorizados a residir en el
país.
La citada ley fue firmada por la gobernadora Brewer el 23 de
abril de 2010 y entró en vigor el 29 de julio del propio año,
convirtiéndose en centro de impugnaciones sobre su
constitucionalidad y su conformidad con las leyes de derechos
civiles.