Un comando de la insurgencia afgana atacó hoy con explosivos la
base militar de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad
(ISAF) en la provincia de Khost y ocasionó siete muertos e
innumerables heridos, comunicaron fuentes oficiales.
Portavoces de la OTAN, que comandan la ISAF, confirmaron a medios
informativos que los antigubernamentales atacaron las instalaciones
de Camp Salerno, en la zona de Sara Bagh, pero omitieron la cifra de
bajas y nacionalidades de sus tropas.
El jefe de la policía provincial, general Sardar Mohammad Zazai,
precisó que una explosión muy fuerte se registró en una base unos
cinco kilómetros en las afueras de Khost, capital de la provincia
homónima.
Sin embargo, los talibanes se atribuyeron la acción y divulgaron
en su página Web que sus combatientes lograron introducir un camión
lleno de explosivos en la entrada de la base y luego lo detonaron.
También que 16 militares de la ISAF perdieron la vida en ese ataque
con explosivos, advirtió Prensa Latina.
Esta afirmación se corroboró por la agencia de noticias AIP
cuando indicó que "un suicida introdujo una camioneta con explosivos
en la base y la empotró contra un comedor donde comían en ese
momentos varios extranjeros y luego un grupo de rebeldes abrió fuego
contra el resto.
Mientras, fuentes afganas reportaron que el secretario de Defensa
de Estados Unidos, Leon Panetta, se encuentra en Singapur para
participar sábado y domingo en la Conferencia de Seguridad de
Asia-Pacífico y exponer el rol de su país en la región.
Panetta disertará ante 300 delegados de los ministerios de
Defensa a ese cónclave denominado Diálogo de Shangri-La, la nueva
estrategia estadounidense para perseguir un "reequilibrio" en Asia.
Según esas fuentes, se debatirán las amenazas a la estabilidad de
la zona con las controversias por la soberanía de áreas del Mar del
Estel y las nuevas formas de guerra cibernética.