Con la crisis siria en el centro de gravedad y los casos del
Medio Oriente, conflictos entre los Estados sudaneses y otras
situaciones en el panorama general, China asume hoy la presidencia
rotativa del Consejo de Seguridad.
La titularidad de ese órgano recayó este viernes en el
representante permanente del gigante asiático en la ONU, Li Baodong,
quien aseguró que cumplirá su responsabilidad de manera justa,
neutral, eficiente y pragmática para garantizar el trabajo del
Consejo.
En declaraciones a corresponsales chinos en la sede del organismo
mundial en Nueva York, el diplomático reiteró la importancia de ese
cuerpo encargado del mantenimiento de la paz y la seguridad
internacionales.
Dijo que el programa de trabajo previsto para el mes de junio
incluye unos 30 asuntos, en particular Siria, Sudán, Sudán del Sur y
el Medio Oriente.
Además está contemplada la celebración de un debate abierto sobre
la protección de civiles en conflictos armados, uno de los temas más
debatidos en la ONU durante el último año, sobre todo a partir de la
intervención militar de la OTAN en Libia.
Otros asuntos que en el presente también ocupan la atención del
Consejo de Seguridad son Guinea Bissau y Malí, escenarios de crisis
originadas por sendos golpes de Estado repudiados por la ONU, así
como Yemen, Somalia y Afganistán.
Los actuales integrantes del cuerpo son China, Rusia, Estados
Unidos, Reino Unido y Francia (miembros permanentes con derecho de
veto) y Colombia, Guatemala, India, Suráfrica, Togo, Pakistán,
Portugal, Azerbaiyán, Alemania y Marruecos, señaló Prensa Latina.