SIDNEY,
Australia, 31 mayo.— Cientos de personas se manifestaron hoy en las
principales ciudades de Australia para exigir la liberación del
fundador de WikiLeaks, Julian Assange, después de que el Tribunal
Supremo británico aprobase su extradición a Suecia para que sea
juzgado por presuntos delitos sexuales.
En Sidney, alrededor de un centenar de manifestantes se
congregaron frente a las oficinas del Ministerio de Exteriores con
pancartas en las que se leía "Traigan a Assange a casa", "Yo soy
Julian Assange", "Cárcel para los criminales de guerra, no para los
periodistas" o "Saquen sus manos de WikiLeaks, merecemos la verdad".
Otros instaban a la primera ministra australiana, Julia Gillard,
y a su ministro de Exteriores, Bob Carr, a actuar con "moralidad y
no políticamente" para proteger a Assange.
Políticos, académicos y periodistas independientes participaron
en el acto en Sídney, donde una de las manifestantes, Samantha,
explicó a Efe que acudió a la convocatoria porque cree que
cualquiera puede estar en la piel de Assange y ser encarcelado "por
decir la verdad".
En la ciudad de Townsville, situada en el noreste australiano y a
20 kilómetros de la Isla Magnetic, donde Assange pasó su infancia,
una decena de personas expresó en las calles su apoyo al fundador de
WikiLeaks.
"El Gobierno y la oposición en Australia han demostrado que son
incapaces de defender sus derechos", indicó a la emisora ABC George
Hurston, uno de los residentes, quien calificó a Assange de "héroe
de los medios".
Canberra, Melbourne, Brisbane, Adelaide y la localidad de Byron
Bay también fueron testigos de diversas manifestaciones.
Horas antes, la madre del fundador de WikiLeaks, Christine
Assange, criticó al Gobierno australiano por la falta de apoyo a su
hijo en el proceso de extradición a Suecia.
Christine Assange declaró a la emisora ABC que las autoridades
australianas han sido "absolutamente inútiles. De hecho, en lugar de
ayudar, han hecho todo lo posible para desprestigiar a Julian y
entregarlo a Estados Unidos", afirmó.
El ministro australiano de Exteriores rebatió esta crítica y
afirmó que el periodista, de 40 años, siempre ha tenido apoyo
consular y que el Gobierno de Canberra "no puede interferir con el
proceso legal en otro país".
Assange, conocido por divulgar miles de documentos confidenciales
del Gobierno estadounidense, como los referidos a abusos en Irak y
Afganistán, teme que su eventual traslado a Suecia abra el camino
para que Estados Unidos pida su extradición y lo procese por los
delitos de espionaje y conspiración.
El australiano fue detenido en Londres el 7 de diciembre de 2010
en virtud de una orden de extradición cursada por Suecia y desde
entonces se encuentra bajo arresto domiciliario en el sureste de
Inglaterra.