DAMASCO.—
El Ejército Sirio y las fuerzas de seguridad no tuvieron nada que
ver en la masacre de más de un centenar de personas ocurrida el 25
de mayo último en Houla, provincia de Homs (norte), dijo hoy una
fuente oficial.
El general de brigada Qasseem Suleiman, al hablar en nombre del
equipo investigador, atribuyó estos asesinatos a grupos armados que
llegaron al lugar, en coordinación con otros que ya ocupaban el
barrio, informó PL.
Los resultados de la pesquisa fueron dados a conocer en la sede
de la Cancillería ante medios de prensa nacionales e
internacionales, y transmitidos por la televisión siria y otros
medios en directo.
Suleiman explicó que después del sermón de los viernes se
reunieron en el área entre 600 y 700 hombres armados y atacaron de
forma combinada cinco puestos de control de las fuerzas
gubernamentales en Houla.
Durante la investigación, el grupo no encontró que las víctimas
fueran dañadas por morteros, obuses o esquirlas de proyectiles de
armas pesadas, ni encontró escombros en el área resultado de
disparos de artillería. En la observación, tampoco halló mutilación
de los cuerpos a causa de ese tipo de proyectiles.
Qasseem citó a testigos del barrio atacado, quienes dijeron que
nunca las fuerzas gubernamentales entraron a la zona que se mantenía
bajo ocupación de las bandas de irregulares armados. Durante el
enfrentamiento de los ataques a los retenes murieron 26 efectivos
del orden, agregó.
Al responder a preguntas de los medios, el vocero de la
Cancillería siria, Jihad Makdissi, subrayó que con esta acción se
perseguía golpear la unidad nacional y romper la convivencia entre
los distintos grupos religiosos sirios, lo que, subrayó, no
lograron.