Los
patrones familiares influyen sobremanera en la formación de las
personas, e incluso se heredan. De ahí que sea común ver familias de
vegueros, músicos y hasta deportistas.
En este último caso se encuentra el joven vallista de 20 años
Orlando Ortega, quien desde los 12 comenzó a correr en su natal
Artemisa movido por su abuela, la otrora velocista Cristina
Echevarría Echevarría.
Tras su medalla de bronce en los XVI Juegos Panamericanos de
Guadalajara’11, con crono de 13.29 segundos, Ortega salió del
anonimato. Ahora, por si fuera poco, detuvo los relojes en 13.09
durante el mitin celebrado en La Habana por el centenario de la IAAF.
Y lo más notorio, venció por primera vez al as olímpico y
plusmarquista universal Dayron Robles (13.18).
Ese crono lo catapultó hasta el tercer lugar entre los mejores de
la temporada, al acecho del chino Liu Xiang (12.97) y el
estadounidense Aries Merrit (13.03), rivales que de seguro tendrá,
junto a Dayron, mañana en Oregón, Estados Unidos, cuarta parada de
la III Liga de Diamante, y primera vez que contará con presencia
antillana.
¿Causas del vertiginoso ascenso?
Constancia y buena preparación. El año pasado, antes de la gira
de verano, tuve que eliminarme con Yunier Hernández y salió ese
Orlando que tenía dentro. En buena medida se lo agradezco a mi
entrenador Santiago Antúnez, pues no estuve muy bien en esas cuatro
carreras de la gira, el despegue llegó luego, acá en los
entrenamientos.
¿Y antes, en tus inicios?
Llegué hace seis años al equipo nacional, fui captado para los
400 metros con vallas, de hecho mi primer entrenador estando en la
preselección fue Emilio Valle. Simultaneaba los 400 y los 110 hasta
mi último juvenil y en el 2009 comencé a dedicarme solo a la
distancia más corta bajo la tutela de Santiago.
¿Qué representa entrenar junto al mejor mentor y el recordista
absoluto de los 110 con vallas?
Es sumamente vital, desde las aspiraciones hasta la motivación
para hacer el trabajo diario. Santiago es un padre para todos
nosotros y Dayron es como un hermano mayor y consejero. Son dos
"monstruos" de la especialidad.
Potencialidades y deficiencias técnicas
Sé que necesito trabajar en la arrancada y el inicio de carrera,
mi potencia viene después de la cuarta valla y he ido puliendo mi
técnica de ataque. Antes le entraba con ocho pasos al primer
obstáculo, y por causa de eso creo que perdí la plata en
Guadalajara. Ahora, con siete todo es más fluido y luego tres entre
cada uno.
Entre sueños y entretenimiento fuera de las pistas¼
Sueños varios, pero por orden, primero estar entre los ocho
mejores en Londres, sé que será complicado, pero me he dado cuenta
que hasta ahora no he tenido imposibles. Estaba ansioso por un buen
registro y este 13.09 me llena de fuerzas para seguir entrenando
duro en esta recta final y ponerle todo a las competencias previas
de esta gira de verano.
Fuera de las pistas, e incluso para buscar concentración previo a
las dos horas diarias de entrenamiento intensivo, la música y las
películas, ambas me relajan.
Este joven de 1.88 metros y 75 kg, considera que su peso ideal
debe ser entre los 80-85, cursa el tercer año de la Licenciatura en
Cultura Física y su entrenador Santiago Antúnez confía en ubicarlo
junto a Dayron en la final bajo los cinco aros. ¿Su tiempo? Rebajar
13.20 necesarios.