Cuba aseguró hoy en el Consejo de Derechos Humanos de la ONU que
una guerra civil en Siria o una intervención extranjera sembrarían
mayor destrucción, multiplicarían las muertes y tendrían graves
consecuencias para los pueblos del Oriente Medio, refirió Prensa
Latina.
Reiteramos nuestro rechazo a cualquier intento de socavar la
independencia, la soberanía y la integridad territorial de Siria,
declaró Rodolfo Reyes, representante permanente de Cuba en Ginebra.
Al participar en la décimo novena sesión especial del Consejo
titulada Deterioro de la situación de derechos humanos en la
República Árabe Siria y la reciente matanza en Houlah, Reyes condenó
las pretensiones de Estados Unidos y otros miembros de la OTAN de
imponer al pueblo sirio un cambio de gobierno.
En concordancia con la posición cubana de rechazo al terrorismo
en todas sus formas y manifestaciones, dijo, hemos condenado los
atentados perpetrados contra ese pueblo, que han provocado decenas
de muertos y centenares de heridos, pero sobre los que este Consejo
no ha dicho una sola palabra.
Aseguró Reyes que la mayor de las Antillas expresa su solidaridad
con las víctimas y sus familiares en los hechos de al-Houlah.
Sin embargo, agregó, el más elemental sentido de justicia debe
impedir que se atribuyan responsabilidades a partir de simples
alegatos de partes interesadas en promover la desestabilización y la
intervención militar extranjera en Siria.
Recordó que los países de la OTAN dedican cuantiosos recursos en
financiar y armar a una oposición que valide sus ansias de cambio de
gobierno en ese país.
El representante cubano manifestó su preocupación por los
llamados de quienes apuestan por el uso de la fuerza, la violencia y
la intervención militar extranjera en Siria y señaló que se requiere
más diálogo y una verdadera voluntad de negociación.
Reiteró que la cooperación internacional, basada en los
principios de objetividad, imparcialidad y no selectividad, es el
único camino para la promoción y protección efectiva de todos los
Derechos Humanos.
Por ello, es nuestra más firme posición que la investigación
sobre la matanza de al-Houlah debe ser seria, creíble, transparente
y desprejuiciada, y no debe estar contaminada por motivaciones
políticas. Será la única forma en que se conocerá la verdad,
aseguró.
El papel de la comunidad internacional es apoyar todo esfuerzo
que contribuya a la salvaguarda de la paz y la estabilidad de Siria.
Cuba, precisó Reyes, apoya la búsqueda de una solución política a
la situación actual, con pleno respeto a la soberanía e
independencia de ese país.
Corresponde al pueblo sirio, junto a sus autoridades, la
determinación de las vías y medios para atender y ejecutar la
voluntad popular, señaló.
Una primera pesquisa realizada ante la presencia de los
observadores de la ONU en el-Houlah por una comisión especial del
gobierno sirio, divulgada la víspera, reveló que la atroz masacre en
esa localidad rural de la central provincia de Homs fue cometida por
un numeroso grupo armado terrorista en los que participan
mercenarios extranjeros y son apoyados desde el exterior.