La doctora Eva Elena Salomón Zaldívar es enfática al afirmar: las
evidencias científicas demuestran que un fumador no solo daña su
salud, sino también la de aquellas personas que respiran el humo del
cigarrillo¼ ¡aunque no estén fumando!
Según evidencias científicas los "fumadores pasivos" expuestos
durante una hora al humo del tabaco inhalan una cantidad equivalente
a unos tres cigarrillos, motivo por el cual asumen un riesgo mayor
del 30 % de padecer alguna de las numerosas enfermedades originadas
por la adicción al tabaco.
La Organización Mundial de la Salud plantea que por cada diez
muertes de personas fumadoras, como resultado de los daños para la
salud que produce el cigarro, se registran dos defunciones entre los
fumadores pasivos.
Especialista en Oncología, la doctora Salomón recordó que el
tabaco contiene alrededor de 4 000 sustancias químicas, entre
partículas y gases tóxicos, y más de 60 agentes que originan cáncer,
además de la nicotina, una droga que calificó de "muy adictiva".
Puso de relieve que solo los entornos totalmente libres del humo
del tabaco son los que ofrecen "al otro" una protección eficaz
contra sus letales consecuencias. Por ello las áreas para fumadores
deberán estar ubicadas al aire libre.