Como
una afrenta al extraordinario esfuerzo realizado en los últimos años
por el país, a fin de mejorar las señalizaciones del tránsito en las
diferentes carreteras por donde circulan vehículos y peatones, puede
ser considerada la injustificable práctica de destruir vallas,
pedestales y señales, colocadas allí para orientar y preservar la
vida.
Baste decir que, solo en Villa Clara, en los últimos cuatro años
han sido dañadas o robadas un total de 949 señales, lo cual ha
ocasionado un gran daño económico y, lo más importante, ha afectado
la orientación a los choferes y personas que por allí circulan,
según apreciaciones del teniente coronel Orlando Broche Galindo,
jefe del Centro Provincial de Ingeniería del Tránsito en el
territorio.
Resulta contraproducente que, mientras nosotros trabajamos por
mejorar la calidad de la circulación vial en rutas de interés
nacional, como la autopista, viales turísticos y otras carreteras de
importancia, donde hemos colocado más de 22 800 señales, solo en el
periodo comprendido entre el 2008 y el pasado año, algunos
ciudadanos se hayan dedicado a destruirlas, sin reparar en el efecto
nocivo causado, asegura el oficial del MININT.
De acuerdo con los datos aportados por el ingeniero Pedro Artiles
Artiles, jefe técnico del Centro, el valor de los daños económicos
de los 182 hechos detectados el pasado año ascienden a 8 479 pesos,
cifra que da una medida de la urgencia de lograr un accionar parejo
entre las autoridades competentes y los actores de la comunidad.
Expresa que, según las investigaciones realizadas, la edad
promedio de los infractores oscila entre los 17 y los 22 años y
actúan en horarios nocturnos, fundamentalmente los fines de semana,
lo cual indica la necesidad de reforzar la vigilancia a esas horas,
cuando se produce la salida de los centros recreativos.
"En los últimos años, si bien el número de señales robadas o
dañadas ha ido disminuyendo, no podemos decir que sea una batalla
ganada, de ahí la importancia de continuar laborando en la educación
vial de nuestros ciudadanos, a la vez que se actúa contra los
irresponsables", acota Artiles.
Al respecto, el teniente coronel Orlando Broche explica que el
pasado año se produjo un mayor número de denuncias, 16 en total, a
partir de las cuales ya fueron sancionados siete ciudadanos a penas
que van desde los seis meses de privación de libertad hasta los dos
años, además de la obligación de indemnizar al Estado por los daños;
mientras, a otros les fueron impuestas fuertes multas.
Añade que entre los municipios más afectados por estos hechos
figuran Santa Clara, Sagua la Grande, Manicaragua, Encrucijada,
Placetas, Santo Domingo y Camajuaní, en los cuales urge la acción
mancomunada de todos y en particular el papel de la comunidad en el
cuidado de las señales.