MÉXICO, 31 mayo.— La práctica de la desaparición forzada de
personas va en aumento en México, advirtieron organizaciones de
derechos humanos al concluir hoy la semana internacional dedicada a
las víctimas del flagelo.
Durante estos días se exhibieron en esta capital documentales y
películas sobre la lucha en contra de la desaparición forzada y se
celebraron varios foros, uno de ellos ¿Por qué es necesaria una ley
contra la desaparición forzada en México?, indicó un boletín de
prensa.
Mientras que ayer se efectuó una marcha que partió desde la
Secretaría de Gobernación hasta el Zócalo capitalino, donde se
extendió un mapa de la República Mexicana con fotografías de
detenidos desaparecidos.
Lo mismo ocurrió en otras ciudades como Huejutla, Hidalgo; Benito
Juárez e Ixhuatlán, en Veracruz; Lázaro Cárdenas y Morelia, en
Michoacán; Oaxaca; Guerrero; y en Tuxtla Chico, Petalcingo, Chiapas
de Corzo y Ocosingo, en Chiapas.
Además, se impartieron conferencias en Xalapa, Pachuca, San Luis
Potosí, Tampico y Monterrey, subrayó el texto de la Federación
Latinoamericana de Asociación de Familiares de Detenidos
Desaparecidos y el Comité de Familiares de Detenidos Desaparecidos
Hasta Encontrarlos, entre otras organizaciones.
La Semana Internacional del Detenido Desaparecido, del 25 al 31
de mayo, intentó darle mayor visibilidad a este fenómeno en el país.
Diputados, especialistas y activistas propusieron conformar un
grupo de trabajo encargado de realizar una propuesta de ley general
que prevenga, investigue y sancione este delito.
La parlamentaria Florentina Rosario Morales (del Partido de la
Revolución Democrática) expresó que a causa de la guerra en contra
del crimen organizado, la cifra de personas desaparecidas asciende a
más de cinco mil, según datos de la Comisión Nacional de los
Derechos Humanos.
Al intervenir en el foro Desaparición forzada de personas en
México; en busca de una armonización legislativa, efectuado en el
Palacio Legislativo, Morales indicó que el tema es una deuda
histórica, ya que este tipo de práctica fue utilizada durante los
años 70 y 80 del pasado siglo como una política de represión del
Estado en contra opositores políticos.
En la actualidad el país viven un clima de inseguridad y
violencia generado por los enfrentamientos entre grupos criminales y
el combate a este fenómeno como parte de la estrategia del gobierno
del presidente Felipe Calderón.
Durante el presente sexenio han perdido la vida aquí cerca de 60
mil personas, de acuerdo a conteos de prensa y defensores de
derechos humanos.