BUENOS AIRES, 31 mayo.— La presidenta argentina, Cristina
Fernández, consideró hoy que ya es hora de vivir en un país donde
todos tengamos que cumplir las leyes, pues no hay modo mejor de
alcanzar mayor seguridad jurídica.
Fernández aludió al tema en un discurso pronunciado en la Casa de
Gobierno y en el cual se refirió al plazo dado hace una semana por
la Corte Suprema de Justicia (7 de diciembre próximo) para cumplir
en todas sus partes la Ley de Servicios Audiovisuales.
Espero que todos a los que les quepa el cumplimiento del artículo
161 de la norma cumplan, subrayó la dignataria respecto a la
obligación de las megacorporaciones mediáticas de realizar la
desinversión establecida por la legislación, aprobada por el
Congreso de la Nación en octubre de 2009.
La aplicación del artículo 161 había sido suspendida por una
medida cautelar aprobada a solicitud del Grupo Clarín S.A., Arte
Radiotelevisivo Argentino, Cablevisión S.A., Multicanal S.A., Radio
Mitre S.A. y Teledigital Cable S.A.
En su resolución del pasado día 22, la Corte Suprema precisó que
dicha medida dejará de estar vigente el 7 de diciembre de 2012, o
sea, 36 meses después que la Cámara Nacional de Apelaciones en lo
Civil y Comercial Federal concediera el amparo.
A mi gusto, me parece que se tardó un poco demasiado para una
medida cautelar que no se pronuncia sobre el fondo de la cuestión,
pero finalmente llegó y esperamos que todos cumplan para poder
ejercer el derecho, comentó esta tarde la mandataria.
Fernández señaló la necesidad de hacer algo con las cautelares,
las cuales debieran plantear cuándo una medida va a producir un daño
irreparable, pero no necesariamente cuando se trate del contenido
patrimonial.
Por otro lado, la jefa de Estado instó una vez más a librar una
gran batalla cultural en defensa de los intereses nacionales, no
solo dentro del país, sino también en ámbitos internacionales.
De modo particular se refirió a la importancia de fortalecer la
moneda nacional y citó el ejemplo de las economías del Sureste
Asiático, las cuales, dijo, están comenzando a comerciar con sus
propios dineros, no ya con el dólar.
Esa, sostuvo, es una tendencia que se proyecta como creciente en
el mundo que viene.