El recién liberado periodista francés Roméo Laglois aseguró hoy
que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) apuestan
por la presencia de otros países para un eventual proceso de paz en
la nación suramericana, destacó Prensa Latina.
En rueda de prensa en la sede de la embajada de Francia en
Bogotá, Laglois refirió que las FARC consideran que solo entre
colombianos sería muy difícil entrar un proceso de negociación, ante
la desconfianza y odios acumulados.
El reportero de France 24, quien recuperó su libertad tras
permanecer 32 días retenido por las FARC, confirmó que lleva un
mensaje de la insurgencia al presidente de Francia, Francois
Hollande, del cual se abstuvo de ofrecer detalles.
No obstante, aseguró que este será revelado totalmente en su
momento y mencionó que el mismo habla de la necesidad de presencia
internacional para negociar la paz en Colombia.
Al respecto señaló que muchos países europeos y seguramente otros
estarían interesados en participar en un proceso que conduzca a la
paz en la nación suramericana.
Sobre esta presencia internacional las FARC han insistido en
varios comunicados, al tiempo que han expresado su disposición para
hallar una solución.
Por otra parte, Langlois reiteró que el conflicto colombiano no
es abordado debidamente por la prensa, e insistió que se trata de
pobres matándose entre sí, en una guerra que -opinió- es impulsada
por gente con determinados intereses y que nunca irá a la línea de
combate.
A una pregunta sobre las críticas vertidas en su contra por el
expresidente Álvaro Uribe, Langlois prefirió no avivar la polémica
al considerar que rebajan y desvían la atención sobre cosas muchos
más importantes para Colombia.
Igualmente narró los pormenores de su experiencia cuando acompañó
al Ejército en un operativo antidrogas, los combates registrados en
los cuales resultó herido en un brazo- y su posterior captura por
los guerrilleros.
Langlois subrayó que tanto el Ejército como los insurgentes creen
que su causa es justa y son hombres muy valientes.
En ese sentido dijo que las FARC le tienen mucho respeto al
Ejército y son los primeros en reconocer que sus hombres son
bastante fuertes, al tiempo que lamentan que mueran soldados en los
combates pues son también colombianos.
Asimismo, pidió que no rueden cabezas en el Ejército por su
retención, ya que de ninguna manera ese cuerpo armado es responsable
por lo que le pasó, lo cual calificó como un riesgo profesional.
Sobre este tema Langlois refirió que los mismos guerrilleros que
le capturaron reconocieron que los soldados que tenían a cargo su
protección y a los cuales se enfrentaron por varias horas hicieron
correctamente todo lo que debían hacer.
A veces la opinión (pública) quiere cabezas, pero eso fue un
hecho de la guerra, hace parte del trabajo. No hubo un error de
maniobra, la guerrilla estaba en su casa", manifestó.