Sólo un 41 por ciento de los checos está satisfecho hoy con la
pertenencia de su país a la Unión Europea (UE), en lo que se
considera es el respaldo más bajo desde el ingreso al bloque
comunitario en 2004.
Conforme a un sondeo realizado por la agencia demoscópica STEM,
si se celebrara una votación para decidir la adhesión de la
República Checa a la UE, el 57 por ciento de los encuestados en la
nación centroeuropea votaría en contra.
Asimismo, el 90 por ciento de los consultados no cree que su país
disponga de una voz sonante en Bruselas, pues estiman que Praga no
está en condiciones de desempeñar un papel importante en las
estructuras de la UE.
De acuerdo con Prensa Latina, la satisfacción del pueblo checo
con la membresía al bloque comunitario ha disminuido un nueve por
ciento año tras año, de forma tal que en 2011 el porcentaje de
satisfechos e insatisfechos era casi el mismo.
"Sólo las encuestas siguientes podrán probar si esta situación se
trata de una tendencia estable de pérdida de confianza en la UE, o
simplemente es una desviación de corto plazo", alegó STEM.