Un coche bomba, una mina terrestres y una granada estallaron y
ocasionaron hoy 11 policías muertos y seis heridos en las convulsas
provincias afganas de Kandahar, Kunduz y Nangarhar, informaron
fuentes oficiales capitalinas.
El portavoz del gobernador de la provincia, Jawed Faisal,
comunicó a la prensa que en el primer incidente un hombre detonó un
vehículo cargado de dinamita en la entrada de un cuartel de policía
en el distrito de Argistán, en la provincia de Kandahar, en el cual
cinco agentes del orden perdieron la vida y otros seis resultaron
heridos.
Mientras, un jefe de distrito, Shaik Sadaruddin, reportó que un
oficial antiterrorista y tres de sus guardaespaldas fallecieron a
consecuencia de una explosión ocurrida en el Dasht-e-Archi, en la
provincia afgana de Kunduz, a unos 250 kilómetros al norte de Kabul.
Según Sadaruddin, una mina colocada por insurgentes impactó en el
vehículo del jefe de la lucha contra el terrorismo en el distrito de
Dasht-e-Archi, y causó cuatro muertos.
Por su parte, el jefe de la policía provincial de Nangarhar,
general Abdullah Azim Stanikzai, dijo que una granada de
fragmentación lanzada contra un retén policial en la ciudad de
Jalalabad mató a dos policías.
Del otro lado, portavoces de la OTAN comunicaron que Australia
sustituirá a Estados Unidos a finales de este año en el mando de las
fuerzas ocupantes en la provincia central de Oruzgán.
La Organización del Tratado del Atlántico Norte tiene previsto
traspasar por completo la responsabilidad sobre la seguridad al
Gobierno de Hamid Karzai en ele 2014, aunque mantendrá un papel de
apoyo y seguirá con las operaciones de entrenamiento en esta nación
islámica centroasiática, reportó Prensa Latina.
También, Estados Unidos que mediante un pacto estratégico
suscrito con la administración de Kabul permanecerá hasta el 2024
con sus fuerzas armadas y bases.