Siria liberó hoy 500 prisioneros implicados en acontecimientos de
violencia pero, sin tener vinculaciones con hechos de sangre, medida
contemplada en el plan del enviado de la ONU, Kofi Annan.
Con las nuevas liberaciones, el número de ciudadanos beneficiados
por el acuerdo internacional asciende a ocho mil personas, según un
informe divulgado este jueves por la agencia de noticias siria SANA.
Al respecto, el diario The New York Times refleja declaraciones
de la embajadora de Estados Unidos ante la ONU, Susan Rice, en las
que esta asegura pocas esperanzas de una solución política a la
crisis y apuesta porque el conflicto se convierta en una guerra
sectaria regional.
El rotativo agrega que la valoración de Rice parece reflejar un
nuevo nivel de pesimismo sobre una solución diplomática, tras el
viaje de Annan a este país.
Pese a las reiteraciones de Damasco de su apego a la iniciativa,
la funcionaria estadounidense pone en duda el cumplimiento del
acuerdo, advirtió Prensa Latina.
Aseguró que no hay unidad en el Consejo de Seguridad de la ONU
sobre los pasos a seguir sobre esta nación del Levante, y que la
iniciativa del enviado de la ONU está muerta y la solución se
convierte en un conflicto de poderes.
El Times agrega en ese sentido que los países occidentales y
árabes culpan al gobierno sirio por el fracaso, mientras que
funcionarios sirios dicen que los elementos armados, incluidos los
terroristas extranjeros, son la causa, sin especificar nada sobre el
respaldo a eso grupos de los países occidentales.
Por otra parte, algunas fuentes ponen en duda que la iniciativa
de Annan pueda consumarse, y termine por no ser renovada por la ONU
en julio próximo.
En ese sentido, Andrew J. Tabler, un investigador del Instituto
Washington para Política del Cercano Oriente que se especializa en
Siria, opinó que la violencia puede aumentar con el fin de la misión
de observadores de las Naciones Unidas y la llegada del mes sagrado
Ramadán.
Pero, como la mayoría de estudiosos y comentaristas sobre la
situación se preguntó cual será el próximo paso para evitar una
guerra.
Mientras, el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad afirmó hoy que
la injerencia extranjera constituye el problema esencial en todos
los asuntos en Siria, expresando su profundo pesar por la masacre de
Houla en la provincia de Homs.
También un comunicado del Partido Comunista ruso, que recoge hoy
la agencia SANA, sostiene que detrás de la tragedia de Houla están
las huellas de los servicios de inteligencia occidentales.