Al menos nueve iraquíes
murieron y otros 27 resultaron heridos hoy por la explosión de un
camión bomba en un concurrido mercado del barrio chiita de Shula, en
esta capital, donde también se registraron otros atentados.
Fuentes de seguridad y testigos relataron que minutos antes de la
deflagración un hombre había abandonado el vehículo habitualmente
utilizado para la carga y distribución de vegetales en un mercado, y
lo hizo estallar por control remoto cerca de un restaurante.
La camioneta ingresó al mercado y el conductor se bajó explicando
que iba a llamar a personas para descargaran los vegetales, comentó
uno de los heridos que describió la potente detonación.
La acción armada en una hora pico provocó nueve bajas letales,
aunque voceros de un hospital aledaño a Shula aseguraron que la
cifra de fallecidos ascendió a 12, y a 29 la de lesionados.
El ataque en ese vecindario con residentes mayoritariamente
chiitas fue el más violento ocurrido en la capital de Irak desde
mediados de mayo, cuando un suicida asaltó un puesto de control de
la policía, refirió Prensa Latina.
Irak ha registrado un declive de la violencia sectaria en
comparación con el clima de inseguridad que prevaleció de 2003,
cuando Estados Unidos invadió y ocupó el país, hasta finales de
2007, año en que eran casi diarios los ataques suicidas y bombazos.
Tras la retirada en diciembre pasado de las tropas
norteamericanas, las fricciones entre musulmanes sunnitas y chiitas
ha incrementado las acciones armadas contra fuerzas de seguridad y
edificios gubernamentales, así como a civiles.
Este mismo jueves, las autoridades informaron la explosión de un
carro estacionado cerca de la casa de Jamal-Din Mohammed, un asesor
del primer ministro iraquí Nouri Al-Maliki, con balance de un civil
muerto y otras cuatro personas heridas, incluidos dos guardias de
seguridad.
También hoy se conoció que un agente policial falleció y otro
quedó lesionado a causa de la detonación de bombas cerca de sus
viviendas en el distrito sunnita de Amariyah, incidente en el que
también perecieron dos hombres y otros nueve iraquíes, tres de ellos
niños.
El Comando de Operaciones de Bagdad movilizó efectivos tras
constatar un quinto atentado contra una patrulla de la policía en la
capital que ocasionó la muerte a un uniformado y heridas a otros
tres.