La Comisión Europea (CE) exigió hoy a Francia aplicar mayores
medidas de austeridad en el gasto público para equilibrar las
finanzas, lo cual equivaldría a abandonar algunas reformas
programadas por el gobierno de Francois Hollande, indicó Prensa
Latina.
Según un documento de la CE, son muy remotas las posibilidades de
rebajar al tres por ciento el déficit fiscal respecto al Producto
Interno Bruto (PIB) el año próximo, como se proponen las nuevas
autoridades galas.
Para conseguir estas metas, estima Bruselas, Hollande debería
abandonar tres de las promesas hechas durante su campaña electoral y
que motivaron un amplio respaldo de la población en las urnas para
llevarlo hasta el Palacio del Elíseo.
Estas son el incremento sustancial del salario mínimo, la
eliminación del aumento al Impuesto al Valor Agregado y el retorno
de la jubilación a los 60 años para los trabajadores con más de 40
años de cotizaciones.
La víspera, el gobernante reiteró su voluntad de llevar a la
práctica todas las reformas anunciadas durante la contienda por la
presidencia.
Sin embargo, la CE considera que esto aumentará los gastos del
Estado y provocará un desajuste presupuestario.
Bruselas también aconseja a las nuevas autoridades francesas
flexibilizar la legislación laboral para facilitar los despidos de
personal en las empresas menos competitivas, algo que ya había
comenzado a hacer el expresidente Nicolás Sarkozy.
Según la Comisión Europea, el rigor y la consolidación
presupuestaria deben ser las prioridades del gobierno francés.