La Coalición de Izquierda Radical (Syriza) de Grecia adelantó hoy
en esta capital las líneas de su programa económico de cara a las
elecciones legislativas que tendrán lugar en el país el próximo 17
de junio, informó Prensa Latina
Entre sus propuestas más destacadas se encuentran el fin de las
privatizaciones de las empresas públicas, la nacionalización de los
bancos y de la antigua empresa estatal de telecomunicaciones (OTE),
el aumento gradual de salarios y pensiones y un nuevo sistema
tributario.
Pese a que la presentación pública del programa electoral tendrá
lugar el próximo viernes, Syriza explicó algunos detalles en materia
económica para tratar de contrarrestar la feroz campaña que desde
los medios de comunicación se lleva a cabo contra la coalición de
izquierda.
La formación mostró como prioritario la recuperación por parte
del Estado de los sectores económicos estratégicos (energía,
telecomunicaciones, ferrocarriles, puertos y aeropuertos), así como
poner punto final o revertir la privatización de las empresas
públicas.
En materia tributaria, Syriza planificó un nuevo sistema
impositivo basado en la justicia social, el desarrollo y la
reconstrucción del tejido productivo, cuyo principal objetivo será
la lucha contra la evasión fiscal y la economía sumergida.
La coalición contempla la recapitalización de los bancos que lo
necesiten, pero ello acarreará el cambio en la titularidad de los
mismos pasando a ser bancos públicos, y como tales herramientas para
el "desarrollo y creación de una política de financiación que
satisfaga las necesidades sociales".
En la medida que su estrategia política contribuya a la
recuperación y la reconstrucción de la economía griega, se
incrementarán gradualmente los salarios y pensiones que durante el
último año fueron recortados en un 30 por ciento de promedio.
Uno de los puntos más polémicos es la intención de renegociar el
memorando de préstamo y la continuidad del país en la eurozona, toda
vez que mandatarios europeos e instituciones financieras negaran
tajantemente tal posibilidad y chantajearan a los griegos con la
expulsión del euro si ganaba Syriza.
La formación rechazó tales amenazas y mostró su determinación
para sustituir el acuerdo firmado con los acreedores internacionales
por un proyecto normativo que contemple "el desarrollo económico y
social, la reconstrucción productiva, la redistribución del ingreso
y la consolidación fiscal equitativa".
A la vez, aclaró que no se plantean abandonar la moneda común ni
adoptar medidas unilaterales, salvo en el caso en que estuviera en
juego la supervivencia del país y el pueblo se viera amenazado, pero
sí solicitar una moratoria del pago de la deuda para poder atender
al crecimiento y al empleo.