El Tribunal Especial para Sierra Leona (TESL) condenó hoy a 50
años de prisión al expresidente de Liberia Charles Taylor por
crímenes de guerra y contra la humanidad cometidos entre 1991 y
2002, dio a conocer Prensa Latina.
Según medios de prensa, los jueces consideraron en especial el
sufrimiento de las víctimas y rechazaron los factores atenuantes,
como el de edad, salud y circunstancias familiares de Taylor
esgrimidos por la defensa.
Charles Taylor, quien será recluido en una prisión británica,
enfrentó 11 cargos varios de ellos relativos a su respaldo a la
guerrilla del Frente Revolucionario Unido (FRU), de Sierra Leona y
que causó hasta el 2002 más de 50 mil muertos.
El acusado entregó armas, municiones y otros pertrechos a cambio
de "diamantes de sangre", extraídos con el uso de mano de obra
esclava, puntualizó el Tribunal.
La condena -inferior a los 80 años que solicitaba la Fiscalía-
puede ser apelada, porque el expresidente liberiano no participó
directamente en la realización de los crímenes, sino que fue
cómplice dando apoyo logístico y moral a los destacamentos
antigubernamentales.
Taylor, convertido en el primer ex jefe de Estado sentenciado por
la justicia internacional desde la Segunda Guerra Mundial, escuchó
la pena sin inmutarse.
"Los magistrados tuvieron en cuenta como factores agravantes el
papel de liderazgo de Taylor, que durante los años que duró la
guerra civil en Sierra Leona (1991-2002) era presidente del país
vecino, Liberia", indicó Richard Lussick, el juez que presidió el
caso.
Según Lussick, Taylor se benefició del sufrimiento de las
víctimas para poder hacerse con diamantes, lo cual fue usar su
posición de mandatario para "alimentar (su ambición con) los
crímenes en Sierra Leona en lugar de usarla para promover la paz".