Las tropas sudanesas desplegadas en la región de Abyei
abandonaron la disputada zona con Sudán del Sur, ratificó hoy la
Fuerza de Seguridad Interina de las Naciones Unidas (Unisfa).
Tadess Werede Tesfa, jefe de la Unisfa para esa zona, indicó en
un comunicado que la decisión obedece al acatamiento de las
resoluciones internacionales sobre la peleada región.
Sudán invadió Abyei en mayo del pasado año y expulsó al ejército
de Juba de la zona, donde luego la ONU ordenó desplegar militares
etíopes como parte de la misión.
Esa zona fronteriza está situada en territorio sudanés y según
los acuerdos de paz firmados entre Jartum y Juba en 2005, se debería
realizar un plebiscito para decidir a cuál de los dos estados
pertenece, o si prefiere independizarse.
Tras el repliegue de los uniformados sudaneses ayer, la Unisfa
tomó el control de varios edificios ocupados por el ejército de
Jartum.
El Centro Sudanés de Medios de Comunicación informó el martes que
unos 300 soldados abandonaron la "zona de Abyei y entregaron el
perímetro militar a las fuerzas de paz de la ONU".
La retirada de las tropas de Sudán forma parte de las gestiones
del mediador surafricano por la Unión Africana, Thabo Mbeki, quien
contribuyó también al reinició la víspera en Addis Abeba de nuevas
negociaciones entre autoridades del dividido país.
El presidente sudanés, Omar al Bashir, reiteró la semana pasada
el compromiso de su gobierno de lograr la paz permanente con Sudán
del Sur sobre la base de priorizar el tema de la seguridad.
Al Bashir sostuvo una reunión con Mbeki, quien viajó a esta
capital en un nuevo intento por solucionar el conflicto entre las
dos naciones africanas.
En 2005 Jartum y Juba rubricaron un acuerdo para poner fin a las
hostilidades y como parte de ese pacto en julio de 2011 nació el
nuevo Estado de Sudán del Sur.
Con la nueva división territorial Juba quedó con más del 70 por
ciento de los yacimientos petroleros, mientras su vecino del norte
dispone de la mayor parte de las instalaciones de refinación y
oleoductos.
En las últimas semanas ambas naciones intensificaron las
acusaciones mutuas sobre ataques provenientes de ambos lados de la
línea divisoria que separa a los dos Estados, destacó Prensa Latina.
La ciudad fronteriza de Heglig fue escenario desde finales de
marzo y hasta abril último de enfrentamientos armados entre las dos
naciones, que pusieron en alerta a la comunidad regional e
internacional ante la posibilidad de una nueva guerra.