De acuerdo con un análisis de la BBC, estas fórmulas, que según
sus defensores se aplicarán para evitar cualquier posibilidad de
fraude durante el proceso eleccionario, afectarán de manera
desproporcionada a las llamadas minorías y las comunidades más
golpeadas por la crisis económica, en particular la latina.
Otro de los aspectos que más golpearán a las comunidades de
inmigrantes es la dificultad con el idioma, la reducción de fechas
para la votación anticipada, la eliminación de días cruciales de
acción comunitaria para ir a votar y las limitaciones y amenazas de
multas contra organizaciones y voluntarios que registran votantes.
Scott Keyes, del Centro para el Progreso Americano, señaló que al
menos 20 millones de personas en Estados Unidos no tienen una
identificación adecuada, y resaltó que "en algunos sitios rurales la
gente no la necesita o viven a más de 150 kilómetros de una oficina
que las emita y el gobierno no provee facilidades para que la
obtengan".