MOSCÚ, 27 mayo.— Los bailarines cubanos Viengsay Valdés y Osiel
Gouneo cautivaron al público ruso asistente hoy a la gala del 25
Festival Internacional de Ballet Clásico Rudolf Nureyev, en la
ciudad tártara de Kazan.
Aquí interpretamos Muñecos, con la coreografía del cubano
Alberto Méndez, que fue un éxito porque posee una música con ritmos
de nuestro país, declaró la experimentada Valdés a Prensa Latina.
Se trata de dos muñecos que cobran vida a través de la Luna y
cuando sale el Sol vuelven a su estado normal. Realmente, se trata
de un pas de deux que siempre conmueve porque la música del piano
con las claves inspira y gusta mucho, comentó.
Para la segunda parte, interpretamos el pas de deux de
Esmeralda, más académico y que requiere de mucho virtuosismo
técnico, señaló la primera bailarina del Ballet Nacional de Cuba (BNC).
Nos aplaudieron muchísimo, lo mismo con los fuetes que con los
saltos de Osiel, declaró Valdés visiblemente emocionada ante la
cálida acogida brindada por el público asistente al evento, en el
cual desde el pasado día 15 se presenta una treintena de bailarines.
Mostramos aquí el virtuosismo de la escuela cubana, nuestra
manera de expresar, de ser extrovertidos, señaló una de las
bailarinas más laureadas del BNC, quien casi sin concluir su
actuación aquí ya se prepara para futuras presentaciones.
Al regresar a La Habana, participaremos en el Festival La huella
de España, el próximo 2 de junio, y el 8 bailaré en la reposición
del ballet Electra Garrigó, pues en realidad se estrenó en
1986, con las actuaciones de Ofelia González y Loipa Araujo,
adelantó.
Dos días después, debo partir a Argentina para bailar como
invitada en el Ballet de Mar del Plata en el clásico Lago de los
Cisnes en la versión de Mario Galizzi, indicó Valdés, quién en
abril de 2011 fue invitada a una gala en el teatro Mariinsy, de San
Petersburgo.
El año pasado, también estuvimos aquí el 2 de agosto para un
homenaje ofrecido por el Ballet Estatal Bolshoi a la Prima Ballerina
Assoluta Alicia Alonso, recordó.
La primera bailarina del BNC confesó que fue invitada en
ocasiones anteriores al festival de Kazan, pero le fue imposible
asistir a causa de su apretado gráfico, por lo que consideró un
honor presentarse en el Teatro Tártaro de Opera y Ballet Musa Jalil,
de la citada ciudad.
En el referido encuentro cultural, destacó la presencia de
elencos del Bolshoi, el Mariinski, del Ballet Nacional de
Inglaterra, del Ballet Nacional de Dinamarca y de la Opera Estatal
de Viena, entre otros.