Fuentes de la planta refinadora precisaron que la inversión
consiste en crear condiciones para elevar la calidad del aire
ambiental, lo cual implica trasladar por tuberías la sustancia
contaminante desde la "torre de destilación al vacío", donde se
genera, hasta el horno encargado de su incineración.
Las labores, actualmente al 70 % de ejecución general, implicaron
consultas previas al Centro Meteorológico Provincial y al Instituto
de Meteorología, pertenecientes al Ministerio de Ciencia, Tecnología
y Medio Ambiente (CITMA), con vistas a determinar que los trabajos
previstos no traerían consigo el dañino efecto de la llamada lluvia
ácida.
Única industria del país que se encarga exclusivamente de la
refinación del crudo cubano, la Sergio Soto cuenta desde el 2007 con
el proceso de destilación al vacío, donde se obtiene líquido
asfáltico, fuel oil, un llamado corte lateral empleado en la
elaboración de aceites básicos y otros derivados del petróleo.