BAMAKO.—
Partidos y organizaciones malienses mostraban hoy enfoques
contrastantes acerca de las decisiones de fuerzas políticas internas
y mediadores regionales sobre el futuro constitucional del país.
La polémica fluía alrededor de un acuerdo que centra
la transición en torno a la figura del Presidente provisional,
Amadou Toumani Toure, suscrito entre los golpistas del 22 de marzo
último y líderes de gobiernos regionales.
Algunos políticos reaccionaron con rechazo y otros
con llamados a la moderación ante ese pacto negociado entre el
cabecilla de la asonada, Amadou Haye Sanogo, y la Comunidad
Económica de Estados de África Occidental (Cedeao).
El mandato de Traore, investido como jefe de Estado
interino el pasado 12 de abril para organizar elecciones
presidenciales en un plazo de 40 días, que vencía mañana lunes, fue
prorrogado 40 días más.
Mamatou Thiam, miembro del opositor Frente para la
Defensa de la República, declaró que esa organización se tomará "un
tiempo para analizar" sus próximos pasos sobre el asunto.
Nouhoum Keita, del partido Solidaridad Africana por
la Democracia y la Independencia, aseguró que el acuerdo sobre la
transición "no nos compromete" y defendió la idea de una convención
para que todas las fuerzas "den su opinión".
Otra visión sobre el asunto es la de Dabtouma Koita,
del Sindicato de Comerciantes, quien señala que la gestión de los
golpistas y la Cedeao "puede ser incompatible con aquello que desean
los malienses".
Los militares, que desde la asonada golpista han
variado sus decisiones y declaraciones públicas de acuerdo con el
desarrollo de los acontecimientos, habían aceptado al principio
devolver el poder a los civiles.
La condición básica que fijaron para ese paso
después del 22 de marzo, presionados por las amenazas de
intervención de la Cedeao, fue la aplicación de una amnistía para
todos los implicados.
Pero, en lugar de eso, los militares, organizados en
el denominado Comité Nacional para la Recuperación de la Democracia
y la Restauración del Estado, mantienen su presencia en la mayoría
de las esferas de poder.
Ministerios tan decisivos como los de Interior y
Defensa son acaparados dentro del Gobierno provisional por los
golpistas, además de ser consultados sobre todas las decisiones
básicas de las demás carteras, informó PL.