Un niño murió este jueves y otras personas, incluidos dos
soldados, sufrieron heridas por los enfrentamientos armados en
Trípoli, pese a que el Ejército y fuerzas de seguridad libanesas
incrementaron el patrullaje de calles y plazas.
La agencia oficial de noticias del Líbano (NNA) reportó que un
menor pereció a causa de heridas de bala recibidas durante intensos
tiroteos registrados este jueves en los barrios de Bab Al-Tabbaneh,
Jabal Mohsen, Zahrieh y Bakkar, todos en la norteña localidad
portuaria, reporta Prensa Latina.
El Ejército respondió con disparos a los ataques armados, pero
también multiplicó su despliegue en calles y plazas, realizó
patrullajes motorizados y erigió numerosos puestos de control
militar.
Según fuentes de la NNA, desde las 13:00 horas (11:00 GMT) no se
escucharon disparos de artillería pesada ni de francotiradores, cuya
acción se considera la principal responsable de los nueve muertos
contabilizados desde el estallido de los choques el sábado.
Antes de esa hora, apuntaron testigos, el nuevo brote de
violencia causó heridas leves a dos efectivos de las fuerzas armadas
libanesas cuando intentaban frenar los tiroteos intermitentes desde
ambos lados de la calle Siria, la cual separa los vecindarios ahora
enfrentados.
La céntrica arteria de Trípoli divide a los barrios de Bab al-Tabbaneh,
habitado por sunnitas que apoyan a la oposición contra el gobierno
sirio, y de Jabal Mohsen, poblado por la minoría alawita libanesa,
la misma secta chiita del presidente Bashar Al-Assad.
Aunque varían las cifras de víctimas, el Hospital Caritativo
Islámico de la mencionada ciudad portuaria aseguró haber recibido
esta mañana ocho heridos, dos de ellos en condición crítica, los
cuales elevan a más de 70 la cifra de lesionados desde el sábado.
Sin embargo, la agencia de emergencia y ayuda en la Asociación
Médica Islámica confirmó haber atendido a 39 heridos desde el
estallido de la violencia, y transfirió a 18 familias a lugares
seguros.
El primer ministro libanés, Najib Mikati, viajó a primera hora de
este jueves a Trípoli y pidió a las fuerzas de seguridad multiplicar
los puestos de vigilancia y control, y arrestar a toda persona
armada para aplacar la violencia, indicó una información del canal
MTV.
Por su parte, el ministro del Interior, Marwan Charbel, expresó
temor de que la conflictiva situación de seguridad sacuda el área de
Akkar, en Trípoli y se propague a otras regiones.
Los combates entre Jabal Mohsen y Bab al- Tabaneh datan de hace
mucho tiempo y requiere una reunión de todas las partes para buscar
una solución a esos problemas, indicó el titular.
El presidente del parlamento y líder del movimiento chiita Amal,
Nabih Berri, urgió a relanzar el diálogo interlibanés conducido por
el jefe de Estado, Michel Sleiman, y alertó que lo ocurrido en
Trípoli podría afectar no solo al norte, sino a todo el Líbano y la
región.