El viceministro de Relaciones Exteriores y Emigrantes sirio,
Faisal Miqdad, aseguró este jueves que su país cumple plenamente el
acuerdo inicial alcanzado con la ONU para el trabajo de los
observadores internacionales.
Esto, dijo, garantiza al grupo una libertad de desempeñar su rol
de manera neutral, profesional y transparente que no toque en
absoluto la soberanía de Siria, reporta Prensa Latina.
En declaraciones al canal libanés Al-Manar, el funcionario señaló
que la Misión de Observadores Internacionales no ha registrado o
reportado hasta ahora, ninguna violación del Plan Annan por parte de
su país.
Puntualizó que las violaciones son cometidas por los grupos
irregulares armados, que las autoridades califican de terroristas, o
por aquellos que desde el exterior lo apoyan con armas y dinero.
Miqdad reiteró el compromiso de su gobierno con los acuerdos y la
aplicación de sus cláusulas, denunciando a los países que desde el
principio no querían la Misión de Observadores, lo que según opinó,
impone a la ONU exigir a las otras partes cumplir sus compromisos y
aplicar el acuerdo.
El vicejefe de la diplomacia siria criticó "la bajeza de algunas
naciones árabes que gastan miles de millones de dólares para atacar
al pueblo sirio", en consonancia, subrayó, con las políticas
dictadas por naciones occidentales e Israel en lugar de apoyar la
causa de esta nación levantina.
Mientras tanto, un grupo armado secuestró hoy a dos trabajadores
de la Dirección de Operación y Mantenimiento de la Cuenca Alta del
Río Éufrates, en la localidad de Deir Hafer cerca de Alepo, a 350
kilómetros al norte de este capital.
Los plagiados, el ingeniero Hassan al-Ali y el técnico Subhi
Jweyed, fueron interceptados luego de ser ametrallados por un grupos
de cuatro forajidos, según un reporte de la agencia de noticias
siria SANA.
Sobre la situación que vive este país, este jueves el asistente
del presidente ruso y su representante en el Grupo de los Ocho (G8),
Arkadi Dvorkovitch, dijo que su país se opone a que esa agrupación
apruebe una declaración contra Siria e Irán que pueda entorpecer las
gestiones de paz.
En un comunicado, el funcionario abogó porque el G8 envíe una
señal a las partes en Siria de que tienen que trabajar pacíficamente
y aseguró que se uniría a esa propuesta.