Las comunidades autóctonas de América Latina propusieron este
jueves que Naciones Unidas adopte una Declaración Universal sobre
los Derechos de la Madre Tierra, a partir de la Cumbre Mundial de
los Pueblos Indígenas de 2014.
Esa iniciativa es una de las recomendaciones hechas por el caucus
latinoamericano del Foro Permanente de la ONU para Asuntos de los
Pueblos Indígenas, que mañana concluye su XI sesión en la sede del
organismo mundial en Nueva York, reporta Prensa Latina.
La proposición indica que la cita del 2014 debe significar el
compromiso de los Estados en el cumplimiento de los derechos de los
pueblos indígenas en la implementación de políticas y acciones a
favor de esos conglomerados.
Apunta que esas comunidades tienen que ser protagonistas en dar a
conocer nuestra agenda y propuestas frente a la crisis global que
azota al planeta, desde los pueblos y organizaciones indígenas, para
un diálogo directo con los Estados.
Señala que las poblaciones nativas del Abya Yala (continente
americano) y del mundo somos herederos de grandes civilizaciones y
hemos conquistado con muchos sacrificios el reconocimiento de
nuestros derechos en instrumentos jurídicos internacionales.
El texto denuncia que el modelo neoliberal vulnera los derechos
de los indígenas y de la Madre Tierra y reduce a los Estados a su
mínima expresión, con la única tarea de dictar políticas que
favorecen las inversiones, en especial en actividades extractivas.
Como consecuencia de eso, los pueblos autóctonos padecen el
despojo de territorios y bienes naturales, el desplazamiento
forzoso, la contaminación ambiental, daños a la salud y la violación
de sus lugares sagrados, agrega la declaración.
Además sufren la imposición de modelos ajenos de desarrollo
homogeneizador, depredador y represivo que ya evidencia su
inviabilidad en múltiples crisis y el desconocimiento del derecho a
la consulta y el consentimiento previo, libre e informado.
Por todo lo anterior, y con vistas a la Cumbre de 2014, el caucus
latinoamericano reclama que se garantice la realización de un
proceso serio desde los pueblos indígenas, previo a esa cita, y su
participación en la toma de decisiones hacia la conferencia.
Y propone que esa reunión discuta también sobre nuevos
paradigmas, como los Estados plurinacionales frente al Estado Nación
en crisis y al cambio climático y la noción del Buen Vivir como
alternativa a la crisis y la llamada economía verde.