La oficina del sheriff de la ciudad norteamericana de Los Ángeles
suspendió a siete oficiales que se encuentran bajo investigación por
promover la agresividad policial, incluyendo el uso de la fuerza
letal.
Steve Whitmore, portavoz del departamento policial, confirmó las
suspensiones, pero no se refirió a las acusaciones que pesan contra
ellos.
Los investigadores buscan evidencias que demuestren que los
policías suspendidos violaron las reglas del departamento o si
incurrieron en faltas graves.
La medida se tomó tras la sospecha de que los siete agentes
suspendidos sean integrantes de la pandilla Jump Out Boys, un grupo
que promueve la agresividad, el uso de la fuerza y la utilización
indiscriminada de las armas de fuego.
El periódico Los Ángeles Times explica que el nombre de la
organización Jump Out Boys proviene de las pandillas que describen
lo rápido que los oficiales abandonan sus coches policíacos.
No es la primera vez que dentro del Departamento del Alguacil del
Condado de Los Ángeles, se investigan acciones delictivas
relacionadas con el pandillerismo, advirtió Prensa Latina.
En otro caso investigado, un juez federal describió a un grupo
ilegal llamado los Vikingos de Lynwood, como una pandilla racista,
neo-nazi, y que había tenido participación en enfrentamientos
raciales.
En 2011, seis oficiales del sistema penitenciario acusados de
pertenecer a una pandilla conocida como "3000" fueron despedidos
tras una pelea en una fiesta de Navidad en 2010.