Un comando afgano de insurgentes armados con fusiles de asalto y
chaleco con dinamita atacó hoy la sede del gobernador de la
provincia de Farah y causó la muerte de seis policías y 16 heridos,
comunicaron fuentes oficiales.
Según el oficial de policía, Sayed Ahmad Sami, uno de los
atacantes detonó sus explosivos en la puerta del complejo
administrativo y a continuación los restantes cuatro se introdujeron
en las instalaciones.
La acción fue seguida de un enfrentamiento armado durante dos
horas hasta que la policía salió de lugar cuando todos los rebeldes
perdieron la vida. La explosión y los disparos se escucharon en la
ciudad, capital de la provincia de Farah, indicó Prensa Latina.
De acuerdo con Samii, durante el suceso también perecieron seis
agentes y un civil, y otros 16 resultaron lesionados, entre ellos
una mujer.
Durante la operación, las tropas gubernamentales fueron apoyadas
por la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF),
comandada por la Organización del Tratado del Atlántico Norte
(OTAN).
Las oficinas gubernamentales constituyen casi a diario los
blancos de ataques por los insurgentes afganos, quienes desarrollan
ahora la denominada Ofensiva de Primavera.
En abril último antigubernamentales ingresaron con armas ocultas
al complejo del gobernador de la convulsa ciudad sureña de Kandahar,
capital de la provincia homónima, y causaron un enfrentamiento
armado en el cual murieron dos guardias y los dos atacantes.
Mientras, el Ministerio del Interior reportó que en el transcurso
de operaciones realizadas en las últimas 24 horas en nueve
provincias por tropas afganas y de la ISAF resultaron muertos 18
presuntos rebeldes.
En el comunicado enviado a los medios informativos, la
dependencia militar precisa que esas acciones tuvieron lugar en el
distrito de Jaji Mangal, en la provincia oriental de Paktia, que
contó ademas con el respaldo de ataques aéreos.