Un total de seis muertos y 20 heridos causaron los
enfrentamientos entre hombres armados de las etnias Bereber y Tuareg,
que continuaron hoy de forma esporádica en la ciudad libia de
Ghadamis, informaron fuentes gubernamentales.
Las escaramuzas, que comenzaron el miércoles en la mañana, se
extendieron en las últimas horas a varios puntos de la localidad
desértica y montañosa situada en la confluencia de las fronteras de
Libia con Argelia y Túnez.
De acuerdo con Nasser Al-Manei, portavoz del gobierno designado
por el Consejo Nacional de Transición (CNT), los atacantes eran
forasteros que abrieron fuego contra residentes bereberes en
inmediaciones de un aeropuerto y un hospital por razones que aún se
desconocen.
Los disparos impactaron parte del centro antiguo y áreas aledañas
de la ciudad, declarada patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y
que el año pasado vivió meses de convulsión durante la guerra
desatada por los opositores al entonces gobernante Muamar El Gadafi.
Soldados subordinados al CNT continúan desplegados desde ayer en
Ghadamis, una urbe también valorada de estratégica para comerciantes
legales y contrabandistas de mercancías, personas, drogas y otros
artículos en los territorios libio, tunecino y argelino.
Testigos indicaron que una causa de los enfrentamientos pudo ser
viejas riñas tribales, pero otros los atribuyeron a pleitos entre
traficantes ilegales bereberes y tauregs en esa región montañosa
ubicada unos 450 kilómetros al suroeste de Trípoli.
Sin embargo, los combates por disputas de poder, de territorio o
de índole tribal se multiplicaron en Libia desde que el CNT declaró
el fin de la guerra contra El Gadafi en octubre pasado, pero desde
entonces persisten milicias de antiguos sublevados renuentes a
desarmarse.
El autoproclamado gobierno de este país norafricano ha sido
incapaz de imponer su autoridad en todo el territorio e, incluso,
enfrenta la oposición de exinsurgentes y grupos étnicos disgustados
y decepcionados por su mala gestión y el incumplimiento de numerosas
promesas, advirtió Prensa Latina.
A finales de febrero, una refriega entre una tribu árabe y la
Tubu, un grupo africano oriundo del sur de Libia, causó más de 100
muertos en la región de Kufra, fronteriza con Chad, y otras 147
personas corrieron igual suerte en marzo por choques en la zona
desértica de Sabha.