BRASILIA,
16 de mayo.— La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, afirmó hoy que
la instalación de la Comisión Nacional de la Verdad persigue conocer
lo que realmente aconteció, y carece de odio, revanchismo o deseo de
reescribir la historia, reporta PL.
"Brasil merece la verdad, las nuevas generaciones merecen la
verdad y, sobre todo, merecen la verdad quienes perdieron amigos y
parientes y continúan sufriendo como si ellos muriesen de nuevo y
siempre cada día", aseveró Rousseff emocionada hasta las lágrimas,
en la instalación de la Comisión de la Verdad.
La Presidenta, quien es una de las miles de personas que fueron
arrestadas y torturadas por la dictadura militar, aseguró que al dar
posesión a los siete integrantes de ese grupo "nos mueve la
necesidad imperiosa de conocer la verdad en su plenitud, sin
ocultamiento".
Sobre los miembros de la Comisión, la mandataria aseveró que su
selección no estuvo motivada por criterios personales o por
evaluaciones subjetivas. "Escogí un grupo plural de ciudadanos de
reconocida competencia, sensatos y ponderados", dijo sobre el
exministro de Justicia José Carlos Dias, el magistrado del Superior
Tribunal de Justicia Gilson Dipp, la abogada Rosa María Cardoso, el
ex procurador general Claudio Fonteles, el diplomático Paulo Sergio
Pinheiro, la psicoanalista María Rita Kehl y el jurista José
Cavalcante Filho.
A la ceremonia, efectuada en el Palacio de Planalto, asistieron
todos los expresidentes vivos posteriores al régimen militar: José
Sarney, Fernando Collor , Fernando Henrique Cardoso y Luiz Inácio
Lula da Silva.