HAMAMATSU, Japón.— Veintitrés horas desde La Habana hasta acá y
dos días sin poder entrenar son elementos a ponderar cuando Cuba
debute en el grupo A de la Liga Mundial de voleibol frente a los
japoneses, los serbios y los rusos actuales campeones, elencos que
desde hace días se hallan instalados en la sede.
Ayer al mediodía los nuestros entrenaron, después de lo cual
conversamos con David Fiel, novato que se ha ganado la titularidad
como central tras el Preolímpico de Long Beach, donde Estados Unidos
obtuvo el único boleto para los Juegos de Londres.
A sus 18 años, el habanero ganó medalla de bronce en el Mundial
de Cadetes del año pasado en Argentina y pasó a la preselección de
mayores en septiembre.
"Sentí un cambio muy fuerte, es otro voleibol, eso me causó
cierta inseguridad en el recién finalizado NORCECA, pero poco a
poco, con la ayuda de Isbel Mesa, fui cogiendo confianza. Tengo que
aprender a leer al pasador, eso me resta a la hora de entrar a la
net, pues debo hacerlo más rápido".
Entre los jugadores con más experiencia, el líbero Keibir
Gutiérrez opinó que el equipo no estuvo como se esperaba en ese
torneo, pese a entrenar en la altura y efectuar varios partidos en
Argentina. "En Long Beach nos presentamos muy mal ante Canadá, eso
trajo por consecuencia vernos en semifinales contra Estados Unidos",
explicó.
"Hay que trabajar más en el juego medio, ahí nos perdemos, nos
fallan la defensa del campo y el bloqueo, factores esenciales para
aspirar a la victoria, no solo aquí en la Liga, sino también en el
próximo Preolímpico de Alemania, última oportunidad de clasificar a
Londres. Allí los locales serán el equipo a derrotar".
Y hablando de rivales, los cubanos saben que este inicio de la
Liga trae a tres adversarios de calidad, pues los nipones, con
quienes chocarán mañana a partir de las 3:30 p.m. (con 13 horas de
diferencia respecto a nuestro país), han elevado su techo en los
últimos años. Sábado y domingo, tendrán net por medio a serbios y
rusos, respectivamente.