Parlamentarios y funcionarios del gobierno ruso
denunciaron hoy los dogmas y dobles raseros de las naciones
occidentales en el tema de los derechos humanos, así como los
intentos de monopolizar ese concepto.
Al intervenir en la sesión de la Duma (cámara baja),
sobre la situación de los derechos humanos en la Unión Europea (UE),
el jefe del comité de Relaciones Internacionales de ese órgano,
Alexei Pushkov, afirmó que nadie puede tener un monopolio sobre ese
concepto.
Nuestros socios de la UE deben acostumbrarse a la
idea de que ellos para nada poseen el dominio absoluto del concepto
sobre los derechos fundamentales del hombre, apuntó.
Si los citados derechos son universales, se deben
escuchar entonces todas las voces y no solo de quienes se consideran
representantes absolutos de la democracia, estimó el también
comentarista televisivo.
De ninguna forma puede haber dobles raseros porque
de ello está carcomida, precisamente, la doctrina occidental,
denunció Pushkov.
Por su lado, el representante de la Cancillería rusa
para los derechos humanos, Konstantin Dolgov, estimó que la
situación de los mencionados derechos en Europa esta lejos de lo
ideal.
Muchos defensores y organizaciones de derechos
humanos expresan alarma por las dificultades crecientes en el citado
tema, en la observancia de muchas libertades elementales, así como
de los estándares de democracia, indicó.
En muchos estados de la UE se registra un
crecimiento de la xenofobia, el nacionalismo agresivo y el
neonazismo, denunció.
Dolgov se refirió a problemas serios como el tráfico
con humanos, sobre todo, para promover la venta de órganos, y la
insuficiente protección de los menores de la explotación sexual.
Además, se viola la libertad de movimiento, los
derechos de los refugiados, inmigrantes y de los presos, así como se
limita la libertad de prensa, aseguró.
El diplomático se refirió a los casos de Letonia y
Estonia, con el 15 y el 10 por ciento de su población es rusa, donde
el 15 por ciento de la población, respectivamente, es rusa y, sin
embargo, en ambos países se les tiene bajo la categoría de "no
ciudadanos", destacó.
Por su lado, el jefe del Departamento de la
Cancillería rusa para la cooperación humanitaria, Vasily Nevenzia,
opinó que el neoliberalismo en Occidente de hecho se convirtió en un
pensamiento totalitario, intolerante con formas de pensar
diferentes, señaló, informó PL.