Belarús y Kazajstán acordaron este lunes rechazar el chantaje
occidental con el tema de los derechos humanos y su utilización como
mecanismo de presión, indica una declaración firmada en la ciudad de
Minsk.
Ambos países se apoyarán mutuamente en foros internacionales
sobre derechos humanos y rechazarán las presiones políticas basadas
en la manipulación del referido tema, señala el documento, reporta
Prensa Latina.
Los presidentes belaruso, Alexander Lukashenko, y kazajo,
Nursultan Nazarbaev, anunciaron que los dos estados reforzarán la
coordinación de acciones en el marco de la Organización para la
Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE).
Ambos estadistas coincidieron en la necesidad de aunar esfuerzos
para corregir el desequilibrio existente dentro de la OSCE y hacer
más efectiva la labor de ese organismo regional.
El documento aboga por una mayor transparencia en las funciones
de la referida entidad, el trabajo de sus institutos y su presencia
en el terreno, así como por ordenar las funciones observadoras de
las entidades políticas de la OSCE.
La declaración destaca las similitudes y coincidencias de
posiciones de Astaná y Minsk en asuntos de la esfera internacional y
regional, su posición conjunta en la lucha contra el tráfico de
humanos y la necesidad de resolver problemas ecológicos globales.
Al mismo tiempo, Kazajstán ofrece apoyo a Minsk para ser país
observador en la Organización para la Cooperación Islámica,
presidida ahora por la nación asiática.