Las sanciones económicas impuestas contra Siria por Estados
Unidos y Europa, amenazan hoy con afectar a la población, en
especial, la adquisición de gas licuado para los hogares.
Desde hace varios días, más personas se aglomeran en los centros
de distribución en la capital en espera de la llegada de los
transporte del producto, lo que evidencia que aunque hay reservas,
la escasez en el mercado les preocupa.
Al respecto, el ministro de Petróleo y Recursos Minerales, Sufyan
al-Allaw, declaró que los atisbos de crisis se deben a las sanciones
impuestas por la Unión Europea al sector del petróleo en Siria, con
el fin de presionar al pueblo con amenazas a sus medios de
subsistencia.
En declaraciones citadas por la televisión nacional, el ministro
anunció que el Gobierno adopta medidas para satisfacer las
necesidades de gas y de diesel, para lo que, dijo, firmó 10 nuevos
contratos con el exterior.
Citó los esfuerzos que realiza Irán para ayudar a enfrentar la
posible crisis, país con el que ya se firmaron cuatro contratos que
garantizan cuatro embarques mensuales de gas, el primero de los
cuales, aclaró, llegará a principios de junio.
Asimismo al-Allaw destacó los acuerdos con Venezuela, resultado
de lo cual un barco de combustible procedente de ese país
suramericano llegará dentro de unos días.
Añadió que con Argelia también hay contactos para evitar se
desencadene una crisis en el sector y que el país no recibe
suministros del exterior a causa de la agresión occidental desde
hace varios meses.
Subrayó que la nación dispone de los fondos y ya fueron pagados a
las empresas, pero a los transportes se les impide llegar a causa de
las sanciones y la presión sobre las compañías suministradoras.
La producción local de esta nación del Levante cubre 60 por
ciento de las necesidades locales y el resto se importa, dijo el
titular al llamar a la población a no entrar en pánico porque hay
reservas aunque deben ser ahorradas.
Las sanciones occidentales contra Siria, aplicadas desde abril,
contemplan un embargo sobre la compra o el transporte de petróleo y
la presión a las compañías extranjeras para que no inviertan aquí,
retiren a su personal y suspendan el financiamiento, bajo la amenaza
de ser sancionadas, informó Prensa Latina.