Organizaciones de derechos humanos, querellantes particulares y
las Abuelas de Plaza de Mayo denunciarán hoy la fuga del represor
Juan Miguel Wolk, procesado por crímenes de lesa humanidad cometidos
durante la última dictadura militar argentina.
El repudio se hará manifiesto en una conferencia de prensa
convocada para las escalinatas de los tribunales federales de la
ciudad de La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, en la
cual se exigirá también la resolución de esta situación.
Wolk, excomisario inspector de la Policía bonaerense, fue jefe
del centro clandestino de detención conocido como Pozo de Banfield y
se encuentra acusado por apropiación de niños, privación ilegal de
libertad y tormentos infligidos a más de 300 víctimas.
A pesar de estar imputado desde el inicio de esta causa, el
represor no pudo ser hallado hasta 2008, cuando la hermana de una de
las víctimas denunciara su domicilio en Mar Del Plata, detallaron
las Abuelas de Plaza de Mayo en un comunicado difundido aquí.
Solo un año después el juez Arnaldo Corazza ordenó su detención;
sin embargo, ésta nunca se hizo efectiva y a Wolk se le otorgó la
prisión domiciliaria.
En abril de este año la Corte Suprema de Justicia dejó firme la
resolución por la cual su prisión debía hacerse efectiva y fue allí
cuando el reo se escapó, señala el texto y denuncia la cadena de
impunidades que resultó en la fuga del genocida.
Las Abuelas de Plaza de Mayo es una organización no gubernamental
que tiene como finalidad localizar y restituir a sus legítimas
familias todos los niños secuestrados desaparecidos por la represión
política de la última dictadura militar argentina.
Además, busca crear las condiciones para que nunca más se repita
tan terrible violación de los derechos de los niños, exigiendo
castigo a todos los responsables, reportó Prensa Latina.