A pocas horas de que entre en vigencia un tratado de libre
comercio (TLC) entre Colombia y Estados Unidos, productores y
sindicalistas muestran preocupación ante su implementación pese a
las declaraciones optimistas del gobierno, reportó Prensa Latina.
Para el considerado zar colombiano de acuerdos internacionales,
Hernando José Gómez, el tratado no pondrá en riesgo a los
productores de la nación suramericana, sin embargo, éstos tienes sus
reservas al respecto.
En ese sentido el sector agrícola ve con preocupación la entrada
de un sin número de producciones sin aranceles y subsidiadas por
parte de Estados Unidos.
Al respecto la Asociación de Procesadores de Leche expresó temor
por la competencia de un sector altamente subsidiado en la nación
norteña y alertó que saldrían del mercado unos 400 mil pequeños
productores colombianos.
Por otra parte, la Asociación de Exportadores, si bien considera
que el TLC garantiza reglas de juego permanentes y seguridad
jurídica, hay sectores sensibles, además del lácteo, como los del
arroz, maíz y avícola, que no tenían competencia.
En el caso del arroz, el gremio advirtió de los riesgos que
implica el ingreso de ese producto desde Estados Unidos a menor
precio y subsidiado.
Se estima que el sector sufra una reducción significativa en las
450 mil hectáreas cultivadas, de las cuales dependen cerca de un
medio millón de campesinos colombianos.
En tanto otro factor que preocupa es el retraso en la adecuación
de la infraestructura vial y portuaria en el país, lo cual origina
elevados costos por concepto de operación.
Asimismo, la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) denunció que
dicho TLC afecta a los obreros en la industria y el agro, pues no se
da términos de igualdad por las asimetrías económicas entre los dos
países.
A su vez, la CUT recordó que sólo el cuatro por ciento de los
trabajadores colombianos está sindicalizado, en un país donde fueron
asesinados 30 sindicalistas en 2011 y otros siete durante lo corrido
de año.