TEHERÁN. — Irán recriminó este lunes la arrogancia de potencias
occidentales y advirtió de que cualquier cálculo equivocado abortará
el proceso de negociaciones que mantiene con el Organismo
Internacional de la Energía Atómica (OIEA) y el llamado Grupo 5+1.
El presidente Mahmoud Ahmadinejad afirmó desde la ciudad de Dar-e
Gaz, en la provincia de Khorassan Razavi, que los iraníes ni temen
ni reconocen a los países industrializados que persisten en su
actitud abusiva contra la República Islámica.
La intervención del mandatario coincidió con el inicio este lunes
en Viena de una reunión de dos días, a puerta cerrada, entre
delegados de Irán y del OIEA, basada en analizar temas ligados al
Tratado de No Proliferación (TNP) nuclear, del que Teherán es
signatario.
El subdirector general del OIEA, Hermann Nackaerts, y el
embajador permanente iraní ante esa instancia, Alí Asghar Soltanieh,
presiden el encuentro que tiene lugar en la sede de la
representación del país persa en la capital austríaca, reportó la
televisión local.
Dichas conversaciones ocurren justo nueve días antes de que Irán
acuda a la capital de Irak para emprender una segunda ronda de
pláticas con autoridades de Estados Unidos, Rusia, China, Reino
Unido, Francia más Alemania, como parte del referido G5+1.
El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional (CSSN) y
jefe negociador nuclear de Irán, Saeed Jalili, advirtió que
cualquier error de cálculo de los funcionarios occidentales
arruinará las perspectivas de las conversaciones .
En Bagdad esperaremos por una medida que ganará la confianza de
la nación iraní, puntualizó el titular del CSSN respecto a la
reunión fijada para el 23 de mayo, para la cual aconsejó a la
contraparte evitar hacer comentarios poco constructivos o falsas
alegaciones.
Subrayó que la República Islámica adoptó una actitud lógica sobre
su programa nuclear pacífico en la negociación con el G5+1, pero
alertó que la era de la estrategia de presión ha expirado.
El ex primer ministro francés Michel Rocard, de visita en
Teherán, describió la primera ronda de conversaciones entre Irán y
el G5+1, sostenida en Estambul a mediados de abril, como un paso
adelante y mostró esperanzado en que Bagdad arroje resultados
positivos.
Rocard señaló que la crisis en Occidente hace abordar la disputa
por el programa nuclear iraní en un ambiente de nerviosismo, y
aconsejó manejar el tema en una situación de normalidad.
Además, recordó que una fatwa (edicto religioso) del líder
supremo de la Revolución Islámica iraní, ayatolah Alí Khamenei,
prohíbe la producción y uso de armas nucleares, de ahí que instó a
adoptar una postura de construcción de confianza en las
negociaciones.