Tras corear consignas como "la voz del pueblo no es ilegal", "no
estamos todos, faltan dieciocho" y "lo llaman democracia y no lo
es", los "indignados" se sentaron a los pies de la estatua de Carlos
III a escuchar la lectura de un comunicado emitido por la Comisión
Legal del movimiento.
A gritos a través de un pequeño megáfono, dos de los
organizadores denunciaron la "brutalidad y desproporción" con la que
la Policía desalojó ayer la plaza, en una operación en la que "no
medió alteración del orden alguna".
En el texto, los indignados reprocharon a la delegada del
Gobierno en Madrid, Cristina Cifuentes, que "no cumplió su palabra"
puesto que, según ellos, había asegurado que si no acampaban no
habría problemas.
También denunciaron que los policías que actuaron ayer y esta
madrugada no lucían sus placas de identificación o llevaban unas
"diminutas", por lo que los desalojados estaban "indefensos".
Finalmente, los lectores del manifiesto han subrayado su
intención de seguir "ejerciendo el derecho de reunión" con asambleas
y discusiones de grupos en distintas plazas de Madrid y de las
principales ciudades españolas.
Entretanto, fuentes del Ministerio del Interior informaron que
nueve de los dieciocho arrestados quedarán previsiblemente en
libertad.
Esta madrugada, los agentes desalojaron alrededor de 200
indignados que se quedaron en la Puerta del Sol tras la
concentración del sábado.