BEIJING.—
El Ballet Nacional de Cuba se despidió este fin de semana de la
República Popular China luego de haber concluido con éxito sus
presentaciones en las ciudades de Beijing, Shanghai y Guangzhou.
La
conocida obra El lago de los cisnes, que la inmensa Alicia
Alonso aclimató a los códigos danzarios de la escuela insular
fundada por ella junto a Fernando Alonso, cautivó al público del
país asiático.
Desde su primera presentación en el Gran Teatro Nacional de
Beijing, donde tuvo lugar la inauguración del Festival de Artes, los
bailarines cubanos Anette Delgado y Dani Hernández deslumbraron a
los asistentes con muestras de poderío técnico y exquisito rigor
artístico en sus interpretaciones de los roles protagónicos de
Odette-Odile y el príncipe Siegfried, respecticvamente.
El Shanghai Dancing Theatre, de la ciudad de Shanghai, acogió las
presentaciones de la compañía cubana para celebrar su primer año de
inaugurado. Antes del inicio de las funciones, las 1 200 localidades
del moderno coliseo estaban vendidas. De igual forma, con lleno
total, en el Teatro de la Ópera de Guangzhou, la más moderna sala
teatral de China, recibió a los cubanos.
Un público entusiasta y conocedor agradeció las proezas técnicas
de los representantes de la escuela cubana de ballet, Viengsay
Valdés, Sadaise Arencibia, Osiel Gounod, Arián Molina, Yanier Gómez
y Víctor Estévez, los que secundados por solistas y el cuerpo de
baile de la compañía completaron un bello espectáculo.
Al término de las presentaciones en China, el ministro de Cultura
de ese país, Cai Wu, felicitó al Ballet Nacional de Cuba por su
exitosa gira por el gigante asiático, la que destacó como parte
importante del intercambio y cooperación cultural entre ambos
países, según informó Prensa Latina.