Agencias de noticias internacionales reportaron que un empleado
del Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale-Hollywood se acercó
a Riyanna y a sus padres, nacidos en EE.UU. y de ascendencia
musulmana, y se les informó que su hija estaba incluida en la lista
de "pasajeros non gratos".
La decisión "no tiene nada que ver con usted o su marido", les
dijo el empleado a los padres de la pequeña, según Telesur. La madre
de Riyanna llevaba puesto el hiyab, tradicional pañuelo islámico que
cubre la cabeza de las mujeres.
Treinta minutos después del incidente, las autoridades
aeroportuarias les permitieron volver a abordar el vuelo. El padre
de la pequeña expresó: "nos humillaron. Estábamos muy frustrados. Se
mofaron de nosotros".