La enfermedad periodontal —de las encías, los huesos y los
tejidos que soportan el diente— es la principal causa de la pérdida
dentaria y disfunción masticatoria en los adultos mayores, afirmó a
Granma el doctor Armando Mojaiber de la Peña, especialista en
Estomatología, y miembro de la junta directiva de la Asociación
Médica del Caribe (AMECA), que concluyó ayer en La Habana su X
Seminario Internacional.
Alrededor del 60 % de la población que sobrepasa los 60 años
necesita restaurarse el "complejo bucodental" mediante prótesis, por
lo que en países altamente envejecidos como Cuba constituye un reto
para la salud pública, atendiendo a la gran inversión que se demanda
en recursos materiales y humanos.
Por ello, para lograr una longevidad activa y satisfactoria,
desde el punto de vista de la salud bucal, indicó el especialista,
es esencial crear el hábito desde la infancia de realizarse un
correcto cepillado de los dientes y también de las encías. Lo
importante no es la crema dental, dijo, sino la acción mecánica del
cepillado y acudir al estomatólogo al menos una vez al año para una
revisión.
Comentó que en Cuba, como parte del Programa Nacional de
Estomatología del Ministerio de Salud Pública, se aplican métodos
masivos de prevención de las caries con las aplicaciones de laca de
flúor a los niños de los círculos infantiles y los "enjuagatorios"
en las escuelas primarias, secundarias y en los preuniversitarios.
El flúor tiene un favorable mecanismo de acción protectora al
brindarle al diente una mayor resistencia a las caries dentales y
contribuye a preservar una dentadura sana, apoyado por la higiene
bucal y la dieta.
Sobre esta última recordemos que el sustrato necesario para los
microorganismos que producen caries son los restos de alimentos que
se acumulan en los dientes como resultado de un mal cepillado en
frecuencia y calidad, fundamentalmente de los carbohidratos y la
sacarosa.
El doctor Mojaiber puso de relieve también la importancia de que
la población en general, y sobre todo los adultos mayores, al menos
una vez al mes, se realicen un autoexamen bucal para contribuir al
diagnóstico precoz del cáncer en esa localización.
Es muy sencillo y eficaz, Nos paramos frente al espejo y
observamos si en nuestra cavidad bucal existe alguna de estas
alteraciones: una mancha blanca o roja, una ulceración o un nódulo.
De detectarse, acudir de inmediato al especialista en Estomatología.
El programa de detección precoz del cáncer bucal que se realiza
en nuestro país permite que en la actualidad alrededor de un 80 % de
estos pacientes sean diagnosticados tempranamente. Sin embargo, aún
el 20 % llega a consulta en etapas tardías.